Una educación

Una educación Símbolos, Alegoría y Motivos

Buck's Peak (Símbolo)

Tara y su familia viven a los pies de una montaña llamada Buck's Peak, a la que el padre apoda la "Princesa India" en honor a los habitantes originarios de esas tierras. Su familia paterna ha vivido en la zona por al menos un siglo. La montaña es hermosa e imponente, y cambia de aspecto con las estaciones: cubierta de nieve durante el invierno, solo se ve por completo durante el verano. Así, para la protagonista, simboliza el paso del tiempo.

Buck's Peak también funciona como símbolo de sus orígenes, de su hogar, de su lugar de pertenencia. Volver a sus alrededores es volver a casa, incluso cuando ya no visita la casa de sus padres. Al final de las memorias, se da cuenta de que la montaña forma parte de su identidad porque le da forma al tiempo y al espacio de su historia, pero no necesariamente configura su presente y su futuro.

La fecha de nacimiento (Símbolo)

Al nacer, Tara no es inscripta en el registro civil y pasa varios años sin contar con un documento de identidad. Cuando más tarde su madre intenta obtenerlo, tiene dificultades porque nadie sabe cuál es su fecha exacta de nacimiento. La protagonista sabe que ha nacido a fines de septiembre, y de niña elige un día distinto cada año para celebrar su cumpleaños. Entonces no cree que esto sea problemático, pero los empleados del registro civil quedan anonadados al constatar que su madre ignora qué día ha nacido, porque la fecha de nacimiento funciona como símbolo de la identidad. Como adulta, Tara incorpora este valor simbólico y escoge una fecha precisa para festejar su cumpleaños anualmente.

La vestimenta (Símbolo)

A lo largo de toda la obra, las vestimentas representan alternadamente la sumisión o la liberación de las mujeres.

Los mandamientos extremistas de su padre indican que las niñas y mujeres deben llevar ropas modestas que cubran prácticamente todas las partes de su cuerpo. Tara ni siquiera tiene permitido arremangarse la camiseta mientras trabaja en verano, porque su padre asegura que mostrar la piel de los brazos es indecoroso. Ella adopta esta mentalidad y, durante sus clases de ballet, cree que las niñas pequeñas que usan mallas de lentejuelas se ven como "pequeñas rameras" (123). Asimismo, no logra realizar sus coreografías por temor a exponer demasiado sus piernas. Algo semejante ocurre cuando empieza a estudiar en la BYU y ve que otras chicas, a pesar de ser mormonas, a veces visten blusas con mangas cortas o un poco de escote. Respetar estos criterios es un modo de someterse a la lógica de su padre.

Sin embargo, a medida que comienza a romper con los mandamientos de su padre y a alejarse de las dinámicas familiares, Tara también flexibiliza sus hábitos de vestimenta: "Prescindí de las blusas de cuello cerrado y empecé a llevar prendas de corte más moderno, entalladas, muchas sin mangas, con escotes menos limitados. De las fotos de aquella época me impresiona la simetría: tengo el mismo aspecto que los demás" (378), dice sobre su estancia en Cambridge. Para Tara, este es un modo de liberarse de las imposiciones paternas, de adoptar un estilo de vida más convencional. Por lo tanto, sus nuevas vestimentas simbolizan la libertad que va ganando al crecer.

El cuchillo ensangrentado (Símbolo)

Tara les cuenta a sus padres que Shawn ha abusado de ella, de Audrey y de otras chicas y, en lugar de apoyarla y protegerla, Gene llama al hijo y le avisa que su hermana lo acusa de ser violento. El muchacho, entonces, se aparece en la casa de los padres con un cuchillo ensangrentado. De inmediato amenaza a Tara y la obliga a tomar el cuchillo entre sus manos. Luego, la protagonista se entera de que esa sangre era de Diego, un perro al que Shawn acababa de asesinar. Ella entiende enseguida que ese cuchillo simboliza la rabia, la perversión y la violencia de Shawn: "Era el que escogería una persona que deseara sentir la matanza, notar cómo la sangre se le escurría por la mano cuando el corazón dejara de latir. No era el de un granjero ni siquiera el de un carnicero. Era el cuchillo de la ira" (409).

La educación como forma del desarrollo personal (Motivo)

Esta narración elabora el motivo de la educación como forma del desarrollo personal, propio de los relatos biográficos y autobiográficos, así como de las novelas de aprendizaje. En las obras ficcionales y no ficcionales que pertenecen a tales géneros, se cuentan historias de vida, por lo general desde la infancia hasta la adultez, y se destacan las instancias educativas como formas de la composición de la identidad de los protagonistas. Aprender e ir a la escuela, así, son no solamente maneras de incorporar conocimientos o de prepararse para la vida laboral adulta, sino, sobre todo, formas de conocerse a uno mismo y de desarrollar la personalidad. Tara Westover, en efecto, entiende que la educación es el gran elemento transformador de su vida, aquello que le permite convertirse en quien quiere ser.