Una educación

Una educación Metáforas y Símiles

"Aprendió álgebra, una materia que a su mente le resultó tan natural como el aire a sus pulmones" (Narradora, 78) (Símil)

Al describir a su hermano Tyler, Tara cuenta que, desde pequeño, se destaca por ser un niño tranquilo y ordenado que busca tiempo para leer y escuchar música. Además, es el primer hermano que decide estudiar seriamente. Va a la escuela durante un año antes de que su padre se lo prohíba, tras el asedio de Ruby Ridge, y poco más tarde es el primero en marcharse para estudiar en la universidad. La protagonista pone de manifiesto su facilidad para el estudio, en particular de las matemáticas, a través de esta comparación: aprender álgebra, para Tyler, es tan sencillo como respirar. Cabe recordar que este libro está dedicado al muchacho, a quien la autora reconoce como gran fuente de inspiración. Ella misma decide ir a la universidad gracias a su ejemplo y apoyo.

"Aprender ballet era como aprender a formar parte de un grupo" (Narradora, 123) (Símil)

Aunque no se hace amiga de las otras niñas, para Tara, las clases de ballet son una experiencia importantísima con respecto a la socialización. Antes de asistir a estas clases, casi no ha tenido contacto con personas que no pertenecieran a su familia y, por lo tanto, no conoce otras realidades. Tampoco sabe cómo vincularse con los demás, porque su vida cotidiana es demasiado diferente. Sin embargo, como expresa mediante esta comparación, aprender a bailar es una forma de aprender a estar con otros, de pertenecer a un conjunto, de reconocerse como miembro de un colectivo.

"En él me veía inquebrantable e insensible como una piedra" (Narradora, 167) (Símil)

En la adolescencia, Tara comienza a sufrir los abusos perpetrados por su hermano Shawn. La violencia del chico es brutal, y la protagonista se encuentra totalmente desprotegida. Alimentada por las manipulaciones perversas de Shawn, ella se responsabiliza por los ataques y busca controlar y reprimir sus emociones para mostrarse indiferente ante los abusos, con el objetivo de no verse afectada. En efecto, durante diez años se convence de que es dura, insensible e imposible de quebrar, y se compara con una piedra.

"... una loba entre ovejas" (Narradora, 218) (Metáfora)

Una noche, Tara encuentra a Shawn tirado en la carretera. Ha chocado contra una vaca y se ha lastimado la cabeza. A pesar de que Gene le indica que lo lleve a casa, Tara cree que la herida es muy grave, porque el cráneo del hermano está fracturado y puede ver su masa encefálica, y decide llevarlo al hospital. Haber desobedecido al padre la hace sentirse una mala hija y una traidora, cuestión que expresa metafóricamente al describirse como "una loba entre ovejas". Por un lado, la metáfora la identifica con la peligrosidad de los lobos, pero, por otro, también marca su distinción con respecto al padre y a la familia, lo cual se profundizará a medida que avance la narración.

"Imaginé cuánto me apreciarían, como a un vaso acabado de limpiar" (Narradora, 424) (Símil)

Cuando Tara trabaja en Harvard, sus padres la visitan y la llevan al bosque sagrado de los mormones en Palmyra. Gene le ofrece, entonces, una bendición para limpiarla por sus pecados y, así, reconectarla con la familia. Ella sabe que eso significa arrepentirse de haber denunciado la violencia perpetrada por su hermano y se niega a hacerlo. En el proceso, se imagina la alegría que tendrían sus padres y hermanos si ella aceptara y se compara con un vaso limpio, dando a entender que, como mujer, al vivir bajo la órbita de su padre, sería siempre definida como un recipiente vacío, sin contenido, sin pensamientos ni perspectivas propias.