Resumen
Tercera Parte
30. La mano del Todopoderoso
Tara comienza su posgrado en el Trinity College de la Universidad de Cambridge. Desde el primer momento, se preocupa por usar vestimentas discretas. No habla con sus compañeros porque siente que ellos tienen más cultura, conocimientos y elegancia que ella. Estudia mucho y reflexiona sobre diferentes definiciones de la libertad. Un amigo le envía la canción "Redemption Song", de Bob Marley, y Tara se concentra en el concepto de emancipación mental. En esta época, decide vacunarse por primera vez. Se hace amiga de dos compañeras, Katrina y Sophie. Con ellas prueba el café, entra en contacto con el feminismo y escucha la palabra 'vagina' pronunciada en voz alta por primera vez. Estos aprendizajes la hacen reflexionar sobre sus prejuicios.
En Navidad, Tara regresa a Buck's Peak. El padre ha hecho un gran anexo en la casa. Están ganando mucho dinero gracias al trabajo de Faye. Richard también está de visita en la casa. Estudia química en la universidad, se ha casado con Kami y tienen un hijo llamado Donovan. Su vida es convencional y Gene se lo reprocha. Una noche muy fría, Emily llega inesperadamente a la casa: Shawn la ha atacado y la ha arrojado a la nieve. Tara siente mucha vergüenza al ver que su hermano es violento con otras mujeres, pero no logra intervenir en la situación. Por el contrario, se va a su cuarto y deja a Emily sola con Gene y Faye. Los padres relativizan la gravedad del asunto; llaman a Shawn y lo obligan a pasar a buscar a su esposa. Como adulta, la narradora se arrepiente por no haber actuado para protegerla.
31. Primero tragedia, después farsa
Un día antes de regresar a Inglaterra, Tara visita a Audrey, que vive en una autocaravana en las montañas. Tiene tres hijos pequeños. No van a la escuela ni al médico. Conversan sobre Shawn, y Audrey le cuenta por primera vez que él también la ha violentado antes de que ella se casara.
La protagonista regresa a la universidad y se entrega de lleno a una nueva vida. Se hace amigos, prueba el vino y cambia un poco su vestuario. Empieza a verse parecida a los demás. Su nuevo director de investigación, el doctor Runciman, la guía en la escritura de una tesina para que la acepten en el doctorado. Tara investiga a John Stuart Mill, un intelectual del liberalismo clásico.
Durante las vacaciones de primavera, Tara viaja a Roma con un grupo de compañeros. Disfruta mucho de la arquitectura, el arte, la geografía y la historia de la ciudad y, aunque confirma que su pasado es muy distinto al de los demás estudiantes, se siente igual a ellos en el presente. Al regresar a Cambridge, recibe un correo electrónico de Audrey. La hermana le habla de Shawn: está arrepentida por no haber hecho nada para detenerlo, y le pide ayuda para hablar con los padres e intentar evitar que les haga daño a más personas. Al día siguiente, Audrey le muestra el intercambio de correos electrónicos a Faye, quien llama a Tara por teléfono. Se muestra apenada porque sus hijas han sufrido. Admite que no ha podido ver la realidad y que Shawn "estaba muy mal" (384). La mujer dice que le contará todo a Gene, y que este se angustiará al ver el daño que provocan en la familia sus enfermedades mentales. Tara se sorprende porque Faye usa palabras como "trastorno bipolar" y "esquizofrenia" (384), que ella misma le ha enseñado. Finalmente, la madre dice que tendría que haberla protegido, y la protagonista siente un gran alivio. Tiempo después, Faye le confirma que ha hablado con Gene y que Shawn buscará ayuda.
Tara se transforma; se siente bien adaptada a la vida en Cambridge. Comienza a hablar sin vergüenza sobre su tierra natal, admite que no ha ido a la escuela y que ha crecido trabajando, en una familia pobre. Ahora ve el pasado como un fantasma sin demasiado peso. Lo que importa es el futuro.
32. Mujer rencillosa en casa espaciosa
En otoño, Tara visita Buck's Peak. La abuela de colina abajo está por morir y la protagonista va al hospital donde aquella se encuentra. Luego Drew, un amigo de la BYU, la lleva hasta la casa de sus padres. El lugar es caótico; está lleno de mujeres que trabajan preparando aceites con hierbas medicinales para el negocio de Faye. A Drew todo le parece bizarro. Gene está orgulloso del negocio y cree que es una bendición de Dios. Por la tarde se enteran de que la abuela ha muerto. Gene se sume en una depresión. Faye, por su parte, está muy activa y coordina un gran grupo de trabajadoras. El matrimonio pelea porque él no hace nada y le reclama a Faye tareas que, supuestamente, siempre le corresponden a las esposas. Ella le dice que durante diez años su negocio ha sido la principal fuente de ingresos de la familia y que Gene no está haciendo las tareas del marido. Por primera vez, Faye no se muestra sumisa. Luego llora, escondida en el baño, y Tara la consuela.
33. La magia de la física
Audrey le ruega a Tara que no se vaya, pero la protagonista regresa a Cambridge. Cree que Faye apoyará y protegerá a su hermana. Tara está de novia con Drew, que también viaja a Londres para estudiar. Ella le habla con sinceridad sobre su familia. Ese semestre, comienza a escribir su tesis de doctorado, que versa sobre el mormonismo como corriente intelectual. Ahora, sus amigos de la universidad son como una nueva familia, y siente que traiciona a Buck's Peak. Cuando se acerca la Navidad, Tara canta en un coro de Cambridge y lo disfruta mucho. Luego, viaja a visitar a la familia. Nada ha cambiado: Faye trabaja sin parar y Gene pasa el día tirado en el sofá. Varios hermanos visitan la casa en esta época.
Shawn lleva a Tara a dar una vuelta en auto. Tienen una conversación agradable, pero de pronto él estaciona y empieza a hablar mal de Audrey. Dice que es una mentirosa y que le pegaría un tiro. Tara se queda paralizada y evita mirarlo. Está segura de que la atacará en cualquier momento. Sin embargo, de pronto él se calma y le propone ir a ver una película. En pánico, ella acepta.
34. La sustancia de las cosas
Esa misma noche, Tara decide hablar con Gene sobre la violencia de Shawn. Aunque sabe que este tipo de amenazas son peligrosas, le dice que Shawn ha hablado "en broma" (402) sobre matar a Audrey. El padre se enoja con ella y le dice que no tiene pruebas para hacer una acusación así. Faye está presente, pero no interviene. Tara les dice que ellos mismos han sido testigos del comportamiento violento del muchacho. El padre continúa atacándola; la acusa de querer arruinar a la familia. Ella se pone a llorar desconsoladamente y se encierra en el baño. Se mira en el espejo, como hacía cuando era chica, y se da cuenta de que su rostro ya no es el mismo: ahora sabe que puede cambiar su vida si así lo desea.
Cuando se siente más calma, sale del baño y quiere irse a dormir, pero su padre ha llamado a Shawn. El hermano llega con un cuchillo ensangrentado en las manos, se lo entrega a Tara y la amenaza con hacerle mucho daño. Faye le dice al chico que no diga disparates. Tara está en shock. Gene comienza a dar un sermón, en el que afirma que es preciso mostrarles a las mujeres cómo deben comportarse. También asegura que la hija de Audrey, de seis años, tiene actitudes indecentes. Shawn está tranquilo y termina por pedirle disculpas a su hermana. Tara finge una sonrisa, se encierra en su cuarto y llama a Drew para contarle lo sucedido. A la mañana siguiente escapa y, al pasar por la caravana de Shawn, ve mucha sangre sobre la nieve. Luego se entera de que su hermano había acuchillado al perro antes de ir a la casa de los padres.
35. Al oeste del sol
Tara pasa el resto de las vacaciones en la ciudad con Drew. Cuando regresa a Cambridge, recibe un correo electrónico de Shawn. El mensaje es apenas una cita de la Biblia: "¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?" (411). Luego la llama por teléfono y le dice que la matará. Tara se lo cuenta a la madre, pero esta asegura que el hijo no habla en serio. Gene vuelve a exigirle pruebas. Poco después, Shawn le manda otro correo para exigirle que no le hable nunca más, ni se acerque a su esposa e hijo. Los padres lo defienden. Gene dice que ella es más peligrosa que él. Faye cree que ella está deformando la realidad.
Ese verano, Tara estudia en París. Drew viaja con ella. Disfruta mucho de la ciudad. Un día, recibe un mensaje de Audrey: la hermana ha aceptado la versión de los hechos que defienden sus padres, ha pedido disculpas y acusa a Tara de haberla provocado con mensajes del diablo. Le dice que no será bien recibida en su casa. Al perder a su hermana, la protagonista pierde a toda la familia. Su padre ha convencido a todos de que Tara está mal. Por esa época, se entera de que ha conseguido trabajo como investigadora en la Universidad de Harvard, pero la noticia no la entusiasma demasiado. Comienza a recordar muchas cosas horribles sobre su pasado y tiene miedo de enloquecer. Un día, conversa con Erin, exnovia de Shawn, y confirma que su hermano, en efecto, ha sido violento con otras mujeres también.
36. Cuatro brazos largos que giran
En septiembre, Tara vuelve a Estados Unidos y comienza a trabajar en Harvard. Hace varias actividades y se dedica a investigar para su tesis doctoral. Una tarde, recibe un mensaje de la madre: ella y Gene irán a visitarla a la universidad. Cuando llegan, Tara ve que su padre está viejo y arruinado. Sabe que están allí para convencerla de que pida perdón y vuelva a vincularse con la familia. Van juntos a Palmyra, un bosque sagrado donde Joseph Smith, fundador del mormonismo, asegura haber visto a Dios. Gene le ordena que toque con sus manos el templo, pero Tara, al hacerlo, no siente nada. En el bosque, Gene le da un largo sermón, en que le dice que está poseída por Lucifer. Faye se mantiene en silencio. Antes de volver a la universidad, pasan por las cataratas del Niágara. Sorprendentemente, Gene disfruta del paseo y le pide a Tara que le saque fotos. De vuelta en Harvard, el hombre le ofrece una bendición para limpiarla de sus pecados, perdonarla y reconectarla con la familia. Ella se niega. El padre asegura que será castigada por Dios. Faye prepara las valijas y, enseguida, dejan a Tara sola.
37. Arriesgar para salvarse
Tara tiene pesadillas y sonambulismo: se despierta gritando en medio de la calle. Sueña que su padre ha construido un laberinto en Buck's Peak y la ha encerrado allí. Deja de asistir a clase y se deprime. Pasa todo el día en cama viendo televisión. Piensa que no terminará el doctorado. En Navidad, aunque Drew le pide que no lo haga, decide volver a Idaho. Cree que puede resolver la situación familiar. Faye se pone contenta de verla, pero Tara enseguida se da cuenta de que piensa lo mismo que el padre: que la protagonista está confundida y es peligrosa. También se entera de que Emily ha tenido otro bebé y casi muere desangrada durante el parto. Se da cuenta de que la vida en la casa de su padre es un rompecabezas incomprensible y que, en efecto, es como un laberinto o como una jaula. Toma una caja con las pocas cosas que quiere llevarse de allí y se va. Tyler la llama por teléfono: le dice que le cree y que puede ayudarla.
Pronto termina su proyecto en Harvard y viaja a Oriente Próximo con Drew. El día que Estados Unidos asesina a Bin Laden, se encuentra en el desierto de Jordania. Estar en un lugar tan distante de sus orígenes le resulta sorprendente. Tara comienza a considerar que los estudios la han cambiado, y ahora siente que no pertenece a ningún lugar. Tras este viaje, regresa a Cambridge. Su depresión se profundiza y tiene un ataque de pánico. Le envía una carta llena de odio a su padre anunciándole que rompe el contacto con ellos. Faye le ruega que busquen una solución; Gene no dice nada.
38. Familia
Tara está convencida de que no terminará el doctorado. Vuelve a pasar el día entero viendo televisión. Tyler intenta hablar con su padre sobre la violencia de Shawn, pero Gene se pone agresivo y defiende a este último. Shawn amenaza a Tyler con echarlo de la familia. Tara cree que perderá a este hermano como ha perdido a Audrey, pero Tyler y su esposa, Stefanie, le envían una carta mostrándole su apoyo. La protagonista pide ayuda en el departamento de orientación estudiantil y comienza a hacer terapia. Tras varios meses, se siente mejor y retoma los estudios. En un año termina el primer borrador de su tesis. El doctor Runciman aprueba la propuesta y Tara se da cuenta de su capacidad: puede escribir la historia como tantos autores que ha leído. Meses después, defiende su tesis y se convierte en doctora. Se muda a un apartamento en Londres con Drew. Está feliz con su nueva vida, aunque también la acompaña un sentimiento de pérdida. Quiere volver a la montaña.
39. Contemplar al búfalo
En primavera, Tara regresa a Buck's Peak. Se emociona al ver la belleza de la montaña. Pasa a visitar a los abuelos de la ciudad. La abuela tiene Alzheimer. El abuelo la trata con amabilidad. Luego visita a Tyler y Stefanie. Intenta ver a Faye, pero la mujer le dice que, para hablar con ella, primero debe hacer las paces y hablar con el padre. Tara estaciona su coche en la carretera y observa la casa de sus padres desde lejos.
En mayo fallece la abuela de la ciudad. Tara se aloja en la casa de su tía Angie para poder participar del funeral. Allí se reúne con los otros hermanos de su madre. La protagonista siente que gana una nueva familia al conectarse con sus tíos maternos. Durante el funeral, ve a sus hermanos de lejos y tiene mínimas interacciones con algunos de ellos. No habla con sus padres.
40. Una educación
De niña, Tara cree que es una persona que pertenece a la montaña. Como adulta, se pregunta si siempre será esa persona. Al final de su relato, lleva años sin hablar con sus padres. No sabe si esta separación es permanente, pero hasta el momento le ha dado tranquilidad. Mantiene una relación estrecha con Tyler, Richard, Tony y otros miembros de la familia extendida. Ha sentido rabia y culpa, pero ahora acepta las cosas tal como son. Se ha alejado porque lo necesita, y no para castigar a sus padres. Intenta recordarlos con cariño y no concentrarse únicamente en los aspectos negativos. Se da cuenta de que ha pasado por una importante transformación. Cree que el momento crucial de ese cambio se produce al mirarse en el espejo, la noche que Shawn la amenaza con el cuchillo ensangrentado. En el reflejo ha quedado la niña y la adolescente, mientras que ella ha pasado a ser otra persona. Para la narradora, el gran motivo de ese cambio ha sido su educación.
Análisis
Mientras la protagonista lleva a cabo sus estudios doctorales, la violencia en su núcleo familiar aumenta cada vez más, al punto tal que Shawn amenaza con matar a cada una de sus hermanas en diferentes momentos. Esto se ve potenciado por la desprotección de los padres, que tienden a relativizar el problema y terminan por defender al hijo varón, a pesar de que son testigos directos de su comportamiento. Tara comienza a asumir una nueva postura al respecto: ya no es sumisa y enfrenta la situación para tratar de cambiarla, pero, al notar que no lo logra, entiende que deberá separarse de su familia. Se destaca, en este sentido, la noción de laberinto que se le aparece en un sueño: las dinámicas diseñadas por su padre son laberínticas y hacen que se sienta perdida y encerrada. Para ser libre, debe escapar de ahí. A pesar de la claridad que va ganando a este respecto, tomar la decisión no le resulta fácil, y vive atormentada durante varios meses. De hecho, por un tiempo cree que no solo perderá a su familia, sino que también su carrera académica quedará trunca.
Hacia el final de Una educación, Tara termina su proceso de transformación y acentúa su distanciamiento con respecto a su familia de origen. Así, se aparta de las costumbres impuestas por su padre, con frecuencia motivadas por la desconfianza y la paranoia. Ya en la segunda parte de las memorias se ha narrado el inicio de esta ruptura. Poco a poco, Tara incorpora hábitos, prácticas y creencias diferentes. Por ejemplo, pide becas y ayudas económicas porque entiende que es imposible aprender cuando la falta de dinero es una preocupación constante. En la parte final, este quiebre se profundiza. La protagonista consume alimentos y bebidas que ha tenido prohibidos durante la infancia, flexibiliza sus modos de vestir, recurre a consultas y tratamientos médicos, y socializa con personas de diferentes orígenes y contextos. En Cambridge, además, entra en contacto con el feminismo, corriente que antes consideraba despreciable. Cabe resaltar, en ese sentido, que uno de los epígrafes del libro es una cita de Virginia Woolf, una de las escritoras más célebres del feminismo internacional. Aunque en sus memorias Tara Westover no lo declare explícitamente, tanto la elección de ese epígrafe como sus denuncias contra la desigualdad de género y la violencia perpetrada contra las mujeres permiten entender que pretende posicionarse cerca del feminismo.
La cita de Virginia Woolf, además, es una reflexión sobre la belleza del pasado y las emociones: "El pasado es hermoso porque nunca comprendemos una emoción en el momento. Se expande más tarde, y por eso no tenemos emociones completas sobre el presente, tan solo sobre el pasado" (9). Esto ilumina la narración entera, ya que, en efecto, se trata de una historia afectiva sobre el pasado de la protagonista. Como sentencia Woolf, el paso del tiempo permite que Tara procese lo que ha sentido de pequeña, que pueda ponerle palabras y elaborar su propia historia. A medida que crece, Tara adquiere nuevos conocimientos, experiencias, hábitos y creencias, por lo que entiende que otros modos de vida son posibles. El tiempo y los aprendizajes le permiten interpretar su infancia y su adolescencia como problemáticas e identificar las emociones que la han acompañado desde niña en Buck's Peak: miedo, angustia, preocupación, desconfianza.
Esto la lleva a romper con las reglas de su pasado. Esa ruptura es dolorosa y violenta: necesita enojarse con su historia, pelearse con su padre, tomar distancia. Durante un tiempo la acompañan la rabia y la indignación, y a menudo se siente culpable, como si traicionara a su familia. Sin embargo, en el capítulo final propone una aceptación más armónica de su historia. Ahora entiende que la distancia es algo que la tranquiliza y no un modo de castigar a su padre: "Aprendí a aceptar mi decisión por mi bien, por mí, no por él. Porque la necesitaba, no porque él la mereciera" (461). De este modo, entendemos que pasa a actuar de manera libre, no condicionada por expectativas ajenas, sin obedecer ni desobedecer a su padre, sino, simplemente, decidiendo por sí misma.
En los capítulos finales, como en toda la obra, la familia continúa siendo un elemento fundamental. Tanto es así que la autora comenta brevemente las vidas adultas de todos sus hermanos. Cuatro de ellos han seguido el estilo de vida de sus padres, pero Richard y Tyler, como ella, se han convertido en académicos. Además, si bien Tara se ha distanciado de Faye, Gene y algunos de sus hermanos, sigue en contacto con otros y ha ganado un nuevo vínculo con sus tíos y tías maternos. También ha podido vivir en pareja, al menos durante algún tiempo, y ha generado estrechos vínculos de amistad con sus compañeros de Cambridge. De este modo, la narración demuestra que es posible elegir una familia afectiva más allá de los lazos biológicos y de crianza, y que incluso es posible hacerlo durante la vida adulta.
Por último, cabe resaltar el segundo epígrafe del libro, una cita de John Dewey, filósofo de la educación estadounidense: "Creo, finalmente, que la educación debe ser concebida como una continua reconstrucción de la experiencia; que el proceso y la meta de la educación son una y la misma cosa" (9). Esta sentencia ilumina toda la narración y permite entender mejor la conclusión propuesta por la autora: gracias a sus estudios, "las decisiones que tomé a partir de entonces no fueron las que ella habría tomado. Fueron las de una persona cambiada, las de un ser nuevo. El desarrollo de un nuevo yo" (462). Para Tara Westover, la educación ha sido siempre un modo de conocerse a sí misma, de reflexionar sobre las experiencias propias y ajenas, de desarrollarse como ser humano, de ganar confianza y agencia sobre su propia vida, y de transformarse en la persona que ha querido ser.