Una educación

Una educación Resumen y Análisis Primera Parte: Capítulos 12-16

Resumen

Primera parte

12. Ojos de Pez

Tony le pide a Shawn que trabaje con su camión durante un tiempo. Tara lo acompaña. Viajan juntos por varios estados, pero no disfrutan de las ciudades, sino que pasan todo el tiempo en las carreteras. Una noche, Shawn le dice que, con ciertos movimientos sencillos, es posible controlar el cuerpo de otra persona. A modo de demostración, le dobla la muñeca a Tara hasta que ella siente un terrible dolor que la paraliza. Luego, le pide que ella haga lo mismo con él, pero su fuerza no es suficiente. Él le enseña cómo soltarse en caso de que la ataquen. Al día siguiente retoman el viaje; juegan a cambiar las consonantes de las palabras. Él la llama "permana hequeña" (159) en vez de "hermana pequeña". Tras una semana, deciden volver a Idaho.

El teatro de la ciudad anuncia una nueva obra: Carousel. Tara y Shawn se presentan a la audición. También están allí Charles y una chica de diecisiete años llamada Sadie. Ella es linda y se siente atraída por Shawn; él dice que es tonta y tiene ojos de pez. Sadie comienza a pasar por el desguace para buscarlo. Él primero la ignora y después la maltrata. Ella llora, pero le hace caso siempre. Pronto, él empieza a seguirla y a mantenerla controlada. La mira entrar y salir del colegio. Un día, ve que conversa con Charles y decide castigarla ignorándola por completo. Ella desespera y empieza a hacer todo lo que Shawn le indica. Incluso, deja de ver a sus amigos.

Una noche, Shawn le ordena a Tara que le dé un vaso de agua. Ella primero se niega y luego le arroja el agua en la cabeza. Él reacciona de manera extremadamente violenta: la agarra de los pelos, la arrastra hacia el baño y le mete la cara dentro del inodoro. Luego la levanta y le dobla la muñeca. Ella se retuerce de dolor. Entiende que el objetivo de la maniobra es controlarla: siente que no puede ni respirar sin romperse la muñeca. Tara sabe que él le hace lo mismo a Sadie. Shawn la obliga a pedirle disculpas. Ella lo hace y, finalmente, él la deja tirada. La chica se encierra en el baño, se mira en el espejo y se odia por ser débil. Se convence de que es mejor no tener sentimientos, para que él no pueda hacerle daño. A partir de ese momento y durante diez años, se ve a sí misma como una persona insensible.

13. Callen en las congregaciones

Es septiembre de 2001 caen las Torres Gemelas en la ciudad de Nueva York. Tara ve la noticia en la televisión. Gene lee partes de la Biblia que predicen guerras. Tres días después, Audrey se casa con Benjamin, un granjero rubio. En la boda, Gene asegura que habrá una guerra y que algunos de sus hijos morirán en ella. Preocupada por la posibilidad de que recluten a sus hermanos, Tara perdona a Shawn por lo que le ha hecho. Ella tiene quince años y su cuerpo está cambiando. Esto no le gusta; siente que pierde control. Cada vez le presta más atención a los comentarios de su padre sobre la decencia de las mujeres. Le preocupa mucho hacer gestos indecentes, y no sabe cómo moverse, porque nadie le ha enseñado a ser decorosa.

En teatro, Charles le cuenta a Tara que está enamorado de Sadie. Ella se apena, porque le gusta Charles, pero también se pone contenta por poder conversar con él. Shawn le dice que es indecente conversar con chicos y, al ver que ella usa maquillaje, comienza a llamarla Ojos de Pez. También la acusa de "ramera" (171). Cuando están en público, ella se ríe para fingir que esa violencia es, en realidad, una broma. Shawn deja a Sadie y vuelve a salir con su exnovia, Erin, pero cuando se entera de que la primera está saliendo con Charles lo busca por toda la ciudad para golpearlo. Tiene un arma en el coche.

Tara se despierta confundida. Está en su casa y le duele todo el cuerpo. Shawn la está golpeando de manera brutal. Le grita "ramera" (173). Faye llora y le ruega que se detenga; dice: "¡Vas a matarla!" (173). Él vuelve a agarrar a Tara de los pelos y la tira al suelo en la cocina. Ella llora. Shawn le dice a la madre que la protagonista es indecente, que seduce a Charles y luego se hace la inocente en casa. Faye le dice a su hija que huya en el auto, pero Shawn le quita las llaves y vuelve a retorcerle la muñeca. El dolor es tal que ella se disocia; está a punto de perder el conocimiento. De pronto ve que Tyler está en la casa. Faye está avergonzada; no quiere que nadie vea lo que acaba de ocurrir. Tyler le da a Tara las llaves de su auto y esta logra marcharse. Por la noche, Shawn regresa a la casa y le regala a Tara un collar de perlas. Le dice que ella es especial y que está preocupado, pues no quiere que se convierta en una mujer manipuladora. Ella cree que él tiene razón y le pide que la guíe para ser una mujer decente.

Al día siguiente, la protagonista se despierta con el cuerpo herido y dolorido. Va a trabajar y, cuando regresa, conversa con Tyler. Él le dice que ha llegado la hora de irse de casa, que sería bueno ir a la universidad, estudiar. Le explica que la Universidad Brigham Young (BYU) acepta jóvenes que han estudiado en casa. Solo tiene que prepararse para pasar el examen de ingreso. Poco después, Tara compra e instala un pestillo para poder trabar la puerta de su cuarto, de modo que Shawn no pueda entrar. Se da cuenta de que su hermano mayor se odia a sí mismo más de lo que ella pueda odiarlo.

14. Ya no toco la tierra con los pies

Gene, Shawn, Luke y Benjamin trabajan en la construcción de unos silos en un pueblo cercano a Buck's Peak. Es mucho trabajo para cuatro personas, por lo que pasan mucho tiempo fuera de casa. Se pelean mucho. Tara también trabaja hasta tarde en el negocio de un hombre llamado Randy, quien le enseña a usar la computadora para llevar las cuentas, tramitar pedidos y controlar el inventario. Aprende a usar Internet y los correos electrónicos. Randy también le da un teléfono celular y la incentiva a estudiar matemáticas para dar el examen de ingreso a la universidad. Ella todavía cree que su vida será otra: en pocos años se casará y se convertirá en comadrona. Tyler también insiste con los estudios. Tara consulta el sitio web de la BYU. Las fotos del campus y los estudiantes le resultan agradables. Un día después, se compra libros para prepararse para el examen y comienza a estudiar en el teatro, durante los ensayos. Le cuestan las matemáticas, y aunque la madre quiere ayudarla, no tiene los conocimientos suficientes. Luego, le pide ayuda a Tyler, y los hermanos se encuentran en la casa de la tía Debbie, cerca de la universidad. Él estudia ingeniería mecánica y le explica álgebra y trigonometría.

De pronto, reciben un llamado telefónico. Shawn se ha caído trabajando en la construcción. Está hospitalizado y puede que no sobreviva: ha sufrido una grave lesión en la cabeza. Se acerca una tormenta y Tara tiene miedo de conducir hasta allí, por lo que no visita el hospital. A la mañana siguiente, regresa a Buck's Peak y la madre le insiste para que vaya a visitar a Shawn. Ella se da cuenta de que teme sentir alegría si él muere. Como no tienen dinero para sostener la internación, el chico vuelve a la casa. Pasa dos meses tirado en el sofá. Su aspecto no ha cambiado demasiado porque la herida es interna, lo cual es más grave, pero está debilitado y no parece muy lúcido. Tara siente culpa y lo cuida, pero, mientras tanto, estudia. Sadie también lo visita. A medida que se recupera, Shawn comienza a tener ataques de ira. Faye dice que Tara es la única capaz de calmarlo y ella se convence de que es cierto. También se convence de que la violencia de su hermano se origina en el accidente; escribe en su diario que, antes de eso, él nunca le ha hecho daño.

15. Ya no soy una niña

Tara comienza a verse a sí misma como una mujer adulta y cambia su perspectiva con respecto a sus padres. Se imagina embarazada, queriendo parir en un hospital pero obligada por su padre a hacerlo en casa. Se da cuenta de que, para dejar de ser una niña, debe alejarse de Gene. El hombre le dice que ha estado rezando y que Dios no está de acuerdo con que vaya a la universidad. Afirma que estudiar es prostituirse y que Dios la castigará. Ella siente pánico. Tiene la sensación de que su propia vida no le pertenece. Al día siguiente le dice a su madre que no irá a la universidad, pero Faye la convence de que lo haga. Debe irse de esa casa.

Es invierno y Tara vuelve a trabajar en el desguace, pero se levanta temprano para estudiar antes. Sin embargo, cree que no logrará aprobar el examen: necesita sacar al menos un 27. El día de la prueba está muy nerviosa y no entiende bien qué hacer, porque nunca ha rendido un examen en su vida. Se siente tonta y ridícula. Vuelve a casa convencida de que ha desaprobado. Sin embargo, ahorra dinero por si necesita pagar la matrícula de la universidad. Al enterarse, Gene la hace pagar por diferentes cosas, como el seguro del auto de Faye. En primavera, Tara recibe el resultado de su examen: ha sacado 22, lo cual no es suficiente para ir a la Universidad Brigham Young, pero sí para entrar a otras. Gene se entera y la echa de la casa. Faye la apoya, pero está muy confundida y ni siquiera recuerda la edad de su hija.

Shawn vuelve a trabajar en el desguace. Ahora utilizan una máquina a la que llaman la Cizalla, unas tijeras gigantes tan potentes que destruyen cualquier pieza de hierro en segundos. Tara se asusta: la máquina es extremadamente peligrosa, sobre todo porque Gene la usa como si fuera un juguete. Shawn concuerda con ella. La primera vez que la maneja, Luke se corta el brazo hasta el hueso. Luego, el padre le ordena a Tara que pase a operar la Cizalla. Ella se da cuenta de que lastimarse es inevitable. Una pieza metálica sale disparada y cae al lado de la chica. Shawn se enoja con su padre por la peligrosidad de la situación y ambos pelean a los gritos, primero, y a los golpes inmediatamente después. El padre se impone, pero Shawn decide operar la máquina junto a Tara para cuidarla. Trabajan así durante un mes. Se golpean un poco, pero no se hacen heridas demasiado graves. Al final del día están exhaustos, pero Tara atiende a su hermano junto a Sadie, que visita la casa casi todos los días.

16. Hombre desleal, cielo rebelde

Shawn trabaja en la construcción de unas granjas en un pueblo llamado Oneida. Le pide ayuda a Tara para operar una grúa. Gene dice que ella no sabe hacerlo. Vuelven a pelear y, esta vez, gana el hijo. Tara admira a Shawn por poder enfrentarse a su padre. La protagonista sigue estudiando para volver a rendir el examen de ingreso. Con frecuencia lo hace en la casa de la abuela de la ciudad. Una noche, Shawn la visita y ven una película. Él confía en que Tara aprobará el examen. Luego, él se va en motocicleta. Tara vuelve a casa en auto un poco más tarde y, en medio de la carretera, encuentra a Shawn tirado en el piso. Ha chocado contra una vaca. Tiene un agujero en la cabeza; es posible ver su cerebro. Tara llama desesperada a su padre, quien le indica que lo lleve a casa, donde Faye lo tratará con hierbas. Sin embargo, la chica lo lleva a un hospital de la ciudad. Les avisa a sus padres y estos van de inmediato. La herida es fea pero no demasiado grave, y el cráneo puede soldarse solo. En medio de la noche, todos vuelven a casa. Tara siente que es una mala hija y que ha traicionado a su padre. Se da cuenta de que no puede vivir más en esa casa. No se arrepiente, pero siente vergüenza.

Tres semanas más tarde, la protagonista recibe el resultado de su segundo examen de ingreso. Ha obtenido 28. De inmediato, consigue un trabajo en el supermercado de la ciudad para juntar dinero extra. Tyler la ayuda a realizar los trámites en la universidad. A comienzos de enero empezará las clases. Faye la asiste para buscar un apartamento en Utah. A medida que se acerca el fin de año, Tara se siente nerviosa y ansiosa. No logra imaginar cómo será su vida cuando se vaya a la universidad. También se preocupa por no tener los conocimientos suficientes. Imitando a Tyler, se dispone a leer la novela Los miserables, de Victor Hugo. La disfruta, pero cree que es un libro de historia; no identifica que se trata de un relato de ficción.

Análisis

En esta serie de capítulos, se narra la transición de la protagonista a la adolescencia y se pone el foco en su crecimiento. Tara experimenta cambios físicos y su cuerpo se desarrolla, lo que, en principio, no le agrada, porque siente que pierde el control. Además, deja de ser una niña y se preocupa cada vez más porque teme tener comportamientos indecentes. De todos modos, nadie le ha enseñado a comportarse de manera decente, por lo que no sabe qué hacer ni cómo mover el cuerpo. En su cabeza resuenan constantemente ideas machistas extremas reproducidas por su padre y por Shawn, que acusan de "rameras" a la mayoría de las chicas y mujeres. Estos mandamientos violentos sobre cómo deben comportarse las mujeres afectan profundamente a la protagonista. Por ejemplo, quiere verse linda y se pone maquillaje pero, ante las acusaciones de su hermano, se lo saca. Con el correr del tiempo entiende que, al crecer, no quiere ser una mujer sometida a esas reglas. Ir a la universidad se convierte en el modo de crecer realmente.

A medida que la narración avanza, Shawn es presentado cada vez con más nitidez como un muchacho violento, en particular con las mujeres jóvenes. Tara es testigo de las manipulaciones, maltratos psicológicos y actitudes controladoras que el hermano tiene hacia Sadie: la trata de tonta, la ignora y no le permite conversar con otros chicos. Pronto, la protagonista comienza a sufrir en carne propia la violencia. Shawn abusa físicamente de ella de modos extremos, provocándole mucho dolor y heridas, incluso frente a la madre, que no hace nada para evitarlo. Tara se da cuenta de que él debe hacerle lo mismo a Sadie, y que el objetivo de su hermano es dominarlas. Se describe al chico como un perverso: disfruta provocando dolor; quiere controlar a los demás; es impulsivo y violento, egoísta e irracional. Los ataques de Shawn aumentan los deseos de Tara de ir a la universidad y dejar la casa paterna.

De todas maneras, la visión de la protagonista con respecto a su hermano es todavía ambivalente. Por un lado, él logra convencerla de que, en realidad, está tratando de ayudarla a ser una mujer decente. Ella todavía no ha podido romper del todo con las ideas patriarcales en las que ha sido criada y piensa que las mujeres están obligadas a ser sumisas y que deben esforzarse por no ser indecorosas. Por otro lado, Tara admira varias cualidades de su hermano, como su capacidad de enfrentarse a Gene, y tiene buenos recuerdos de momentos compartidos con él. En su calidad de perverso, Shawn tiene comportamientos que alimentan esa ambivalencia y la confusión de la protagonista. Por ejemplo, le dice que, en vez de lastimarla, está tratando de enseñarle a defenderse. Además, después de sus ataques de violencia, se arrepiente, llora y se victimiza.

En su confusión, en vez de responsabilizar a su hermano como una persona violenta, Tara se convence de que es ella la que debe convertirse en insensible para que los ataques no la afecten. Busca controlar y reprimir sus emociones y mostrarse indiferente ante los abusos. Tanto es así que durante diez años pasará a percibirse a sí misma "insensible e inquebrantable como una piedra" (166). Es preciso señalar que las intervenciones de Faye al respecto fomentan este mecanismo defensivo de la protagonista: a pesar de ser testigo directo de los ataques, la madre no hace nada para impedir que Shawn continúe golpeándola, sino que le dice a la hija que es especialmente fuerte y que puede calmar al hermano. Cabe destacar que tanto Tara como Faye buscan disimular la violencia: la primera suele reírse para fingir que, en realidad, Shawn está jugando, y la segunda tiene mucha vergüenza de que otros vean lo que realmente ocurre en la casa. De este modo, una vez más se manifiesta la desprotección de los hijos como una forma de la violencia intrafamiliar. Aunque Faye no ataca directamente a la protagonista, habilita diferentes peligros y agresiones en lugar de cuidarla. Incluso, cabe pensar que Shawn queda desprotegido, ya que sus actos violentos también indican que necesita ayuda, y los padres no hacen nada al respecto.

Sin embargo, otros miembros de la familia intentan ayudar a Tara y hacerle ver que es necesario salir de casa. Tyler, en particular, refuerza la valoración positiva de la educación y de la universidad como modos de construir una nueva vida para la protagonista. Poco después de que Shawn meta el rostro de Tara en el inodoro, Tyler le explica: "Hay un mundo ahí fuera, Tara. Y lo verás de un modo muy diferente en cuanto papá deje de susurrarte al oído su punto de vista sobre él" (180). De hecho, Tyler es un personaje crucial de esta historia. Es el primer hermano que deja la casa para estudiar y, como se ha mencionado, ese movimiento resulta muy inspirador para Tara. Además, le ofrece información sobre la universidad, ayuda concreta a la hora de prepararse para el examen de ingreso y asistencia para lidiar con los trámites. Cabe recordar que, al nunca haber sido escolarizada, Tara no conoce los protocolos básicos de la educación, lo cual queda de manifiesto la primera vez que rinde el examen y no sabe en qué papel debe escribir las respuestas. La importancia de este hermano en la vida de la protagonista queda plasmada en las primeras páginas de Una educación, ya que el libro está dedicado a Tyler.