David Copperfield

David Copperfield Resumen y Análisis Primera parte, Capítulos 11-15

Resumen

David reconstruye sus primeros pasos trabajando y reflexiona sobre lo pequeño que era entonces para que lo dejaran librado a su suerte. Cuenta cómo empieza a trabajar en el almacén de Murdstone y Grinby lavando y examinando botellas de vino. Trabajan con él tres compañeros, dos de los cuales responden a los nombres de Mick Walker y Fécula de Patata. David está muy disgustado porque no son personas instruidas, por lo que no tiene esperanzas de aprender o culturizarse por su influencia, y llora a menudo por esta falta de oportunidades de desarrollo. David también conoce a su nuevo anfitrión, el señor Micawber, que no es de alto estatus, pero se esfuerza mucho por parecer rico y elegante. Su familia está formada por la señora Micawber, el señor Micawber (de cuatro años), la señorita Micawber (de tres) y dos bebés gemelos. Los acreedores visitan a la familia a todas horas y es evidente que tienen problemas económicos. Sin embargo, en general, se los ve alegres.

David vive a base de pan y mantequilla. Guarda su propio pan en un estante especial de un armario particular de la casa de los Micawber. De vez en cuando, se las arregla para conseguir un poco de carne o cerveza. A menudo recibe miradas extrañas de los dueños de las tiendas, por ser un niño pequeño que compra comida por su cuenta. David es respetado en el negocio porque nunca se queja de su situación, ni siquiera en sus cartas a Peggotty, lo que le vale el apodo de "señorito".

Los Micawber le cuentan a menudo a David sus dificultades económicas y, a petición de la señora Micawber, los ayuda a vender algunas de sus posesiones. Sin embargo, pronto detienen al señor Micawber y lo meten en la cárcel, seguido de su familia, que se muda con aquel. David se muda a una pequeña habitación cerca de la cárcel. Por su parte, el señor Micawber se hace muy popular en el club de la prisión, y a muchos de los reclusos les encanta escuchar la lectura de su petición de libertad, ya que está escrita en un estilo muy ornamentado y grandioso. Finalmente, el señor Micawber sale de la cárcel y decide abandonar Londres para intentar encontrar trabajo en otro lugar. La señora Micawber no admite la posibilidad de quedarse atrás, así que toda la familia se marcha. Antes de partir, el señor Micawber aconseja a David que no gaste más de la cuenta, equiparando el exceso de gasto con la miseria, y la prudencia financiera con la felicidad.

David no quiere quedarse sin los Micawber, así que decide huir en busca de su tía Betsey. Le escribe a Peggotty preguntándole dónde encontrarla. Peggotty se lo comunica rápidamente y le envía media guinea. Para preservar el prestigio alcanzado en el trabajo, decide quedarse una semana más para compensar el pago adelantado que ha recibido, y luego se marcha.

El viaje tiene un comienzo accidentado: un chico al que le paga para que le lleve sus cosas le roba su dinero y sus pertenencias. Se ve obligado a vender primero su chaleco y luego, su chaqueta. En ambas situaciones, los dueños de las tiendas se aprovechan de él. Algunos viajeros lo maltratan físicamente. Finalmente, llega al pueblo de su tía y es conducido a su casa por Janet, la criada y protegida de aquella. Su llegada toma a la tía Betsey por sorpresa. Ella consulta con su compañero de piso, el señor Dick, y luego le prepara un baño y le da de comer.

Al día siguiente, la señorita Betsey le informa a David que se ha puesto en contacto con los Murdstone para ver qué hacer con él. A David le aterroriza la idea de tener que volver con ellos. Mientras tanto, la tía lo envía a ver al señor Dick, que está escribiendo sus memorias, pero tiene que empezar de nuevo una y otra vez debido a sus divagaciones sobre el rey Carlos I. David se entera por Betsey de que el hermano del señor Dick estuvo a punto de internarlo en un manicomio, y que ella intervino a último momento para impedirlo.

Los Murdstone envían una carta anunciando que visitarán a la señorita Betsey. Llegan al día siguiente y atraviesan con los caballos su césped, algo que Betsey no permite en absoluto. Durante la conversación, los Murdstone se refieren a David como el peor de los chicos, y le faltan el respeto a su madre. La señorita Betsey se ofende mucho por ello, ya que cree que Clara era una chica dulce y cariñosa. Le pregunta a David si quiere volver con ellos, a lo que él se niega rotundamente, y se muestra de acuerdo con el consejo del señor Dick de que se quede. Entonces Betsey despide a los Murdstone y rebautiza a David como Trot, diminutivo de Trotwood. Así comienza su nueva vida con ella.

David y el señor Dick se hacen buenos amigos y vuelan juntos la cometa del señor Dick, hasta que un día la señorita Betsey sugiere que David vaya a la escuela de Canterbury. Allí conocen al señor Wickfield, un abogado y amigo. También conocen a Uriah Heep, un personaje extraño, y a Agnes, la hija del señor Wickfield, que tiene una edad cercana a la de David y es muy bella. Deciden que David se quede en casa del señor Wickfield y asista a una escuela en Canterbury hasta lograr una mejor situación. La señorita Betsey deja a David allí, dándole el consejo de que nunca sea malo en nada de lo que haga, que jamás sea cruel, y que siempre sea sincero.

Análisis

El tema del estatus y las clases sociales vuelve a surgir cuando David empieza a trabajar en el almacén y nota que ya no está rodeado de gente educada y culta como sus profesores o, incluso, como Steerforth. Eso lo hace sentir muy desdichado: “No tenía ninguna esperanza de que me arrancaran de aquella horrible vida que a mí me parecía vergonzosa, y me sentía enormemente desgraciado” (212). Ese anhelo de alcanzar un estatus social más alto también aparece en el señor Micawber, de quien David dice que hace todo lo posible por parecer de clase alta, aunque él y su familia tienen constantes problemas económicos.

Esta parte de la vida de David en el almacén se inspira en la época en la que el propio Dickens trabajó en un almacén llamado Warren's Blacking Factory. Para Dickens, esta fue una de las experiencias más humillantes y miserables de su vida, y siempre estuvo resentido con sus padres por sacarlo de la escuela y obligarlo a trabajar. De hecho, el señor y la señora Micawber podrían concebirse como caricaturas de los propios padres de Dickens, ya que comparten algunos rasgos.

Finalmente, los Micawber deciden trasladarse a Londres, dando comienzo a una serie de mudanzas que tendrán lugar a lo largo de la novela. David es víctima de ese desplazamiento de un lugar a otro, llevado por las circunstancias, pero pronto se da cuenta de que necesita escapar una vez más. Al tomar por primera vez las riendas de la situación para visitar a su tía, David demuestra una mayor independencia. Sin embargo, las peripecias que atraviesa durante el viaje demuestran su vigente ingenuidad, pues es víctima de robos y engaños. Asimismo, es evidente que hay pocas personas dignas de confianza en el mundo de David, y su vida transcurre en el aprendizaje de sobreponerse a distintas penurias y adversidades.

El primer atisbo de esperanza en esta sección llega cuando Peggotty apoya su huida hacia Betsey y se ve potenciado cuando su tía lo recibe tan hospitalariamente. Este recibimiento da a los lectores una idea más clara de su carácter y lo suaviza, contrarrestando el duro retrato esbozado en el primer capítulo. Llegamos a conocerla aún mejor después de su encuentro con los Murdstone, y descubrimos que es una figura femenina fuerte, que no se deja intimidar por la señora Murdstone ni por su hermano. Parece digna de confianza y actúa como una buena protectora de David. Al final de la sección, Betsey ha demostrado ser una mujer cariñosa e independiente, y evidencia un claro empoderamiento femenino, lo cual se vuelve muy significativo a la hora de ayudar a David. Su insistencia para que el chico vaya otra vez a la escuela debe leerse como un intento de Betsey de que el chico se forje un futuro, y no, como sucedía con los Murdstone, como una estrategia para sacárselo de encima. Ahora David ya no es ingresado al ámbito escolar como un niño problemático, sino como un chico bueno y amable.

Esta sección también introduce al señor Dick. El hecho de que la señorita Betsey le pida su opinión sobre si David debe quedarse revela lo mucho que ella valora su criterio y su pensamiento, contrariamente a los intentos de su hermano de internarlo. Se establece así un contrapunto entre la figura vil y confabuladora del señor Murdstone y el dulce y sencillo señor Dick, que será un enfático partidario del desarrollo de David. Este énfasis queda manifestado en su inmediata respuesta cuando la señorita Betsey le pregunta qué hacer con el muchacho: "Haga que le tomen las medidas cuanto antes para un traje completo" (275).

En el capítulo 15 se nos presentan otros personajes importantes: Uriah Heep y Agnes Wickfield. El relato abunda en una serie de presagios que insinúan que Uriah desempeñará un papel malvado en el futuro. David repara especialmente en la primera impresión que le da su aspecto físico extraño, algo perturbador (“vi una figura cadavérica que se asomó un momento a la ventana”, 282), y señala en él conductas extrañas (“soplaba en los ollares del caballo, y después los cubría precipitadamente con la mano como si acabara de hacer algún maleficio”, 283). Es evidente que Uriah esconde su verdadera personalidad tras una fachada de humildad. Agnes, por su parte, es hermosa y tranquila, y está familiarizada con las tareas domésticas. En apariencia, hasta aquí, representa el arquetipo de mujer victoriana perfecta.