El Diario de Ana Frank

El Diario de Ana Frank Resumen y Análisis de, 27 de abril al 1ro de agosto de 1944

Resumen:

Ana ha estado leyendo muchos libros de historia, y habla sobre ellos con gran detalle en su diario. La relación de Peter y Ana es más íntima que nunca pero ella admite, decepcionada, que nunca podrían casarse: Peter todavía no tiene el carácter necesario. Ana y Peter están de acuerdo en que ella debe discutir la relación que tienen con el padre de ella. Ana lo hace y su padre le dice que no es buena idea que continúen su relación en la casa. Según su padre, Ana debe de ser quien ponga los límites, ya que es la mujer. Mientras tanto, el señor Dussel se ha disculpado con los Van Daan.

Ana se desespera con la guerra, preguntándose cuál es el significado de todo. Piensa que “al hombre pequeño también le gusta”, así como a los políticos y a los hombres de negocios, ya que si no fuera así, “los pueblos ya habrían levantado contra ella”. A pesar de su desesperación, Ana está segura de que la invasión se aproxima. Su padre la regaña por ir subir tanto a lo de los Van Daan, y ella le escribe una carta como respuesta. En la carta, le explica que se ha sentido atormentada por la soledad desde que se mudaron a la Casa de atrás, insinuando que él no hizo nada para ayudarla en su soledad. Ambos tienen una larga conversación, y su padre está muy molesto. Ana se siente avergonzada y promete mejorar su carácter.

Ana cuenta en su diario la biografía de cada uno de sus padres. Ambos, el señor y la señora Frank, provienen de familias ricas y tienen un gran historial en la riqueza y sus privilegios. “Ya no podemos llamarnos ricos, ni mucho menos”, dice Ana, “pero tengo mis esperanzas puestas en lo que vendrá cuando haya acabado la guerra”. Después, Ana habla acerca de su deseos de ser una escritora famosa, y menciona que quiere publicar un libro llamado “La Casa de atrás”. Espera que su diario le sea de gran ayuda en este proyecto.

Llega y pasa el cumpleaños de su padre; los Frank cumplen diecinueve años de casados. El 20 de mayo, el señor Frank apuesta y pierde cinco botellas de yogurt con la señora Van Daan. Habían hecho una apuesta sobre qué día comenzaría la invasión. Ana contempla las diferencias entre los holandeses y los ingleses, y nota con mucha desilusión que el antisemitismo ha crecido entre la población holandesa. Se pregunta por qué la gente se siente así. “¿Otra vez el judío vale menos que otro?”, se pregunta. El hombre que les vende vegetales es arrestado por esconder judíos en su ático, lo que constituye otro duro golpe. Crecen nuevos miedos entre los residentes. Ana se pregunta si tal vez hubiera sido mejor para todos que, en vez de esconderse, “ya estuviéramos muertos y no tuviéramos que pasar por esta pesadilla”.

El 6 de junio, el Día D de la invasión, finalmente llega. Esto emociona a todos en la Casa de atrás, y Ana se pregunta si serán liberados ese año: 1944. Margot dice que tal vez ella y Anna puedan regresar a la escuela en septiembre. Ana registra los nuevos avances de la invasión con gran emoción. Pasa su cumpleaños número quince y ella se siente muy feliz. Habla sobre su relación con Peter, notando que, aunque no son novios, tienen un lazo emocional especial. También habla sobre su amor por la naturaleza, preguntándose su gran atracción por las nubes y los árboles está relacionada con su imposibilidad de salir.

La invasión avanza, a pesar de que, por tres semanas, las tropas han estado operando bajo fuertes tormentas. Ana está preocupada por Peter: cree que es “débil”, y nota que es muy difícil ser una persona segura. Ella le da gracias a Dios por su propia fuerza de carácter, y está muy agradecida de que, a diferencia de Peter, ella vive su religión profundamente. El 15 de junio es otra fecha importante; Ana reflexiona detalladamente sobre sí misma y sobre lo que cree. Habla de sus padres y admite que ha alejado a su padre. También dice que “es un milagro que todavía no haya renunciado a todas mis esperanzas, porque parecen absurdas e irrealizables”. Las mantiene porque dice que sigue “creyendo en la bondad interna de los hombres”.

La guerra continua a favor de las fuerzas aliadas. El 21 de julio, Ana escribe que ha habido un intento de asesinato contra Hitler por parte de uno de sus generales. En su último registro, el 1ro de agosto, Ana habla sobre cómo hay “dos Anas”: la Ana pública y la privada. Se pregunta cómo serían las cosas “si no hubiera otra gente en este mundo”.

Análisis:

El final del libro es mucho más devastador por el desarrollo de la guerra y el auge del optimismo de Ana. La invasión por fin llega y es un gran éxito, lo que constituye más evidencia de que los alemanes están perdiendo el control. Esto se ve reforzado por el intento de asesinato de Hitler. Parece que hasta los alemanes han perdido fe en el sueño de Hitler.

Ana crece muchísimo durante esta última parte del libro. Desarrolla la habilidad de ver a otros con claridad. Su padre, por ejemplo, no es un hombre que ignora sus emociones. Al contrario, es un hombre de carne y hueso, con fortalezas y debilidades, y de un gran carácter. Ana también vuelve a analizar a Peter. Ya no es el dulce chico del que está enamorada. Es una persona débil, carente de energía y con poco carácter. Ana admite que no le gustaría estar con él. Su amor por Peter se enfría, especialmente después de la discusión con su padre.

los últimos registros del diario de Ana han sido muy comentados. Muchos celebran sus sentimientos, cuando expresa creer en la bondad interna del hombre mientras defiende sus propios ideales. Esto es notable, ya que Ana nunca había estado en una posición en la que se pusieran a prueba sus ideales, y tal vez no fue hasta que su familia fue capturada que tuvo oportunidad para cuestionar la naturaleza del hombre. Esto no va en detrimiento del valor de los sentimientos de Ana, sino que muestra lo compasivamente preservada que se encontraba su inocencia hasta su desafortunada captura.

La razón por la que el diario de Ana aún hoy es leído tiene que ver con que Ana sea completamente humana. Esto incluye sus flaquezas. Al comentar la versión original del diario de Ana, David B. Green nota que la nueva versión “presenta a una Ana más cínica y critica, pero, considerando su edad y las condiciones en las que estaba viviendo, esto solo la hacer parecer más simpática”. Como ejemplo, Ana comenta que su diario podría haberse llamado “Las contemplaciones de un Patito Feo”, mostrando así su inteligencia, vulnerabilidad y frágil sentido de sí misma, o sea, en última intancia, su humanidad.