Las Aventuras de Huckleberry Finn

Las Aventuras de Huckleberry Finn Temas

El conflicto entre la civilización y la "vida natural"

El tema principal de la novela es el conflicto entre la civilización y la "vida natural". Huck representa la vida natural a través de su libertad de espíritu, sus formas poco civilizadas y su deseo de escapar de la civilización. Fue criado sin reglas ni disciplina y tiene una fuerte resistencia a todo lo que pueda "civilizarlo". Este conflicto se presenta ya en el primer capítulo a través de los esfuerzos de la viuda Douglas, que trata de obligar a Huck a usar ropa nueva, a dejar de fumar y a aprenderse la Biblia. A lo largo de la novela, Twain parece sugerir que la forma de vida incivilizada es más deseable y moralmente superior. Basándose en las ideas de Jean-Jacques Rousseau, Twain sugiere que la civilización corrompe a los seres humanos en lugar de mejorarlos.

El honor

El tema del honor impregna la novela luego de ser presentado por primera vez en el segundo capítulo, en el que Tom Sawyer expresa su creencia de que hay un gran honor asociado al robo. El robo aparece a lo largo de la novela, específicamente cuando Huck y Jim encuentran ladrones en el barco naufragado y cuando se ven obligados a tolerar al Rey y al Delfín, quienes "roban" a todos los que se cruzan en su camino. La banda de ladrones original de Tom establece un paralelo con Tom y Huck convirtiéndose en verdaderos ladrones, aunque honorables, al final de la novela. Resuelven robar a Jim, liberándolo de los lazos de la esclavitud, lo que es un acto honorable. Por lo tanto, el concepto de honor y el accionar para ganárselo se convierten en un tema central en las aventuras de Huck.

La comida

La comida juega un papel prominente en la novela. En su infancia, Huck a menudo pelea con los cerdos por su comida. Por lo tanto, la proporción de alimentos a Huck se convierte en un símbolo de personas que lo cuidan y lo protegen. Por ejemplo, en el primer capítulo, la viuda Douglas alimenta a Huck, y más tarde a Jim se convierte en su cuidador simbólico, alimentándolo y cuidándolo en la Isla de Jackson. La comida es puesta otra vez en discusión de manera bastante prominente cuando Huck vive con los Grangerford y los Wilks.

La burla de la religión

Un tema en el que Twain se centra bastante en esta novela es la burla de la religión. A lo largo de su vida, Twain fue conocido por sus ataques a la religión institucionalizada. El carácter sarcástico de Huck Finn lo sitúa a la perfección para ridiculizar la religión representando los puntos de vista personales de Twain. En el primer capítulo, Huck indica que el infierno
suena mucho más divertido que el cielo. Más tarde, en una escena muy prominente, el Rey, un mentiroso y estafador, convence a una comunidad religiosa de darle dinero para que pueda "convertir" a sus amigos piratas. Las personas religiosas son fáciles de manipular, lo que plantea una burla de sus creencias y de su devoción a Dios.

La superstición

La superstición aparece en toda la novela. En general, tanto Huck como Jim son personajes muy racionales, pero cuando encuentran algo ligeramente supersticioso, la irracionalidad toma el poder. El poder que tiene la superstición sobre los dos demuestra que Huck y Jim son niños a pesar de su aparente madurez. Además, la superstición presagia la trama en varios momentos clave. Por ejemplo, cuando Huck derrama sal regresa el viejo, y cuando Huck toca una piel de serpiente con sus propias manos, una serpiente de cascabel muerde a Jim.

La esclavitud

El tema de la esclavitud es quizás el aspecto más conocido de esta novela. Desde su primera publicación, la perspectiva de Twain sobre la esclavitud y sus ideas en relación al racismo han sido objeto de acalorados debates. En su vida personal y pública, Twain fue vehementemente antiesclavista. Teniendo en cuenta esta información, es fácil ver que Las Aventuras de The Adventures of Huckleberry Finn provides an allegory to explain how and why slavery is wrong. ">Huckleberry Finn proporciona una alegoría para explicar cómo y por qué la esclavitud está mal. Twain usa a Jim, un personaje principal y un esclavo, para demostrar la humanidad de los esclavos. Jim expresa las complicadas emociones humanas y las luchas que se desatan en el camino de su vida. Para evitar ser vendido y forzado a separarse de su familia, Jim escapa de su dueña, la señorita Watson, y trabaja para ser libre y poder comprar la libertad de su familia. A lo largo de su viaje río abajo, Jim cuida y protege a Huck, no como un sirviente, sino como un amigo. Por lo tanto, Twain alienta al lector a sentir simpatía y empatía por Jim, así como indignación por la sociedad que lo ha esclavizado y ha amenazado su vida. Sin embargo, aunque Twain ataca la esclavitud a través de la representación de Jim, nunca aborda directamente el problema. Huck y Jim nunca debaten sobre la esclavitud, y todos los otros esclavos en la novela son personajes muy secundarios. Solo en la sección final de la novela Twain desarrolla el conflicto central sobre la esclavitud: ¿debería Huck liberar a Jim y ser condenado así al infierno? Esta decisión es determinante para la vida de Huck, ya que lo obliga a rechazar todo lo que la "civilización" le enseñó. Huck decide liberar a Jim, basándose en sus experiencias personales en lugar de las normas sociales, y eligiendo así la moral de la "vida natural" sobre la de la civilización.

El dinero

El concepto de riqueza o la falta de ella se enhebra a lo largo de la novela y destaca la disparidad entre ricos y pobres. Twain comienza la novela señalando deliberadamente que Huck tiene más de seis mil dólares a su nombre; una suma de dinero que empequeñece todas las otras sumas mencionadas, haciéndolas parece intrascendentes en comparación. Huck demuestra una actitud relajada hacia la riqueza y, como tiene tanta, no ve el dinero como una necesidad, sino más bien como un lujo. Las opiniones de Huck respecto a la riqueza claramente contrastan con las de Jim. Para Jim, que está en una búsqueda para comprar la libertad de su familia, el dinero es equivalente a la libertad. Además, la riqueza le permitiría elevar su estatus en la sociedad. Por lo tanto, Jim está en
una búsqueda constante de riqueza, mientras que Huck permanece apático.

El Río Mississippi

La mayor parte de la trama tiene lugar en el río o en sus orillas. Para Huck y para Jim, el río representa la libertad. En la balsa, ellos son completamente independientes y determinan sus propios cursos de acción. Jim espera llegar a los Estados libres, y Huck está ansioso por escapar de su padre abusivo y borracho y de la "civilización" de la señorita Watson. Sin embargo, los pueblos a lo largo de la orilla del río comienzan a ejercer influencia sobre ellos, y finalmente Huck y Jim se encuentran con criminales, con naufragios, con la deshonestidad y con grandes peligros. Finalmente, una niebla no los deja encontrar la ciudad de El Cairo, desde donde planeaban dirigirse por el Río Ohio hacia los Estados libres, en un barco de vapor.

Originalmente, el río es un lugar seguro para los dos viajeros, pero se vuelve cada vez más peligroso por las realidades de la vida fugitiva. Reflejando al principio la libertad absoluta, el río pronto se convierte en un escape a corto plazo, y la novela concluye sobre la seguridad de la tierra firme, donde, irónicamente, Huck y Jim encuentran su verdadera libertad.