La Apologia

La Apologia Resumen y Análisis de El Veredicto es 'Culpable'

Sócrates afirma que hay muchas razones por las cuales no está angustiado por este resultado, la principal de ellas es que no era inesperado. Lo que encontró sorprendente, sin embargo, fue que el resultado fue muy apretado. Solamente treinta votos habrían cambiado el resultado y habría sido absuelto. Sin embargo, se enfrenta ahora al hecho de que se pide la pena de muerte y que va a proponer un sustituto a ella.

Seguimiento del Tema: Muerte 8

Se da cuenta de que podía haber llevado una vida normal, ganando dinero y teniendo un próspero hogar, aunque considera que es demasiado justo e imparcial para la actividad política. Pero en lugar de eso, pasó su vida tratando de hacer el bien a los demás, usando su poder de persuasión para inducirles a pensar en su bienestar mental y moral, en lugar de en posesiones materiales, por lo que cree que merece una recompensa. Lo que estima conveniente para un pobre hombre como él es una comida gratis en el Pritaneo, ya que opina que lo merece más que cualquier vencedor en las carreras de Olimpia. Además, dado que intenta hacer el bien público, necesita que se le alimente públicamente, a diferencia de esos vencedores y esa sería una manutención excelente.

Era consciente de que quizás cuando dice eso, podría dar la impresión al jurado de que es obstinado. Sin embargo, solamente lo dice porque sabe que nunca le hizo intencionalmente mal a nadie. Probablemente sería capaz de convencerles si hubiera más tiempo para debatir. Continúa diciendo que dado que no hizo nada malo no se puede esperar que afirme que se merece un castigo, ni mucho menos que recomiende uno. Con el fin de sugerir el destierro, afirma que tendría que estar enamorado de la vida. Esto es así porque del mismo modo que no fueron tolerantes con él en esta ciudad, tampoco lo serían en ninguna otra.

Seguimiento del Tema: Resentimiento 5

Si le preguntaran por qué no deja de filosofar en otras ciudades y se ocupa de sus propios asuntos, "es porque que eso sería desobedecer a Dios. Sin embargo, se da cuenta de que probablemente creen que les está haciendo una broma." Pero todavía sería más difícil que le creyeran si continuara con su trabajo y les dijera que intercambiar opiniones sobre el bien y otras cuestiones sobre las que diserta es lo mejor que un hombre puede hacer y que "la vida sin este tipo de introspecciones no merece ser vivida...". Línea 38a.

Además, no cree que se merezca un castigo. A pesar de ello, está dispuesto a pagar una multa ya que el dinero no le importa. Puede permitirse pagar, y ofrece, cien dracmas. En ese momento, Platón, Critón, Critóbulo y Apolodoro ofrecen servir de aval por la cantidad de tres mil dracmas, un aval que todo el mundo sabe es seguro.