El Despertar

El Despertar Resumen y Análisis de Capítulos 34-36

La cena continua mientras los dos conversan sobre el viaje de Robert a México. Edna quiere oír todo al respecto y comenta sobre la bolsa de tabaco que lleva. Robert afirma que fue confeccionada por una muchacha de Vera Cruz que conoció. Ellos discuten su belleza y la belleza de las mujeres en general en una charla trivial, no con sus típicas bromas. Edna le recuerda el tiempo que pasaron juntos en Grand Isle, acostumbrándose cada vez más a su compañía mutua. En medio de la cena, Alcee Arobin llega con un mensaje de la Sra. Merriman. Él se asombra de ver a Robert allí y agradablemente muestra sus celos. Después que Robert sale, Alcee declara su amor por Edna. Edna siente celos por primera vez al imaginarse a Robert con la muchacha mexicana y se siente más distante de él de lo que lo estuvo mientras él se encontraba en México.

Seguimiento del Tema: Agua/Playa 6

"Ella se retorcía de celos. Se preguntaba cuando él volvería. No dijo que volvería. Ella había estado con él, había escuchado su voz y tocado su mano. Pero de alguna manera le había parecido más cercano estando lejos en México". Capítulo 34, pág. 136

Edna extraña mucho a Robert y ve recuerdos de él en todas partes. El no va a visitarla al día siguiente. Sin embargo, ella sí recibe una nota de Alcee Arobin. Sus líos con él se han hecho habituales. El Sr. Pontellier le escribe a Edna diciéndole que va a regresar a su hogar en marzo y que ellos pueden entonces realizar su viaje al extranjero. Edna habla de tomar clases de pintura en París. La sensualidad de Edna, se va despertando por el tiempo pasado con Arobin.

Seguimiento del Tema: Pintura 10

Preocupada por Robert y su trabajo, Edna pasa mucho tiempo en un acogedor café, en el que ella piensa que no va a ver a nadie que conozca. Un día, Robert ingresa. Edna afirma que solo lo vio por accidente y comienzan a discutir allí sus relaciones personales y reuniones casuales. Ella le dice que él es la personificación del egoísmo. A ella no le importa lo que él piense, pues disfruta de su hábito de indicar exactamente lo que piensa. Él responde que él cree que ella es cruel y trata de obligarlo a revelar sentimientos que pueden como no pueden ser verdaderos. Edna se disculpa y le dice que coma su comida antes de que se enfríe.

Después de la comida, caminan juntos de regreso al palomar. Ella no le pide que se quede, a pesar de que él espera mientras ella se lava. Cuando regresa, ella lo encuentra mirando sus revistas y fotos. Ella se inclina sobre él y lo besa en los labios, apasionadamente. "Ella puso su mano en su cara y apretó su mejilla contra la suya. Fue un acto lleno de amor y ternura. El buscó nuevamente sus labios. Luego él la jaló al sofá a su lado y sostuvo su mano en las suyas". Capítulo 36, pág. 141. Robert exclama que ahora Edna comprende con lo que él ha estado luchando desde el verano y que lo llevó a ir y regresar de México. Él explica que no podía ceder a sus sentimientos, porque ella era la esposa de Leonce Pontellier y no podría ser suya. El pensó en ella todo el tiempo que pasó en México. Ella no entiende por qué nunca le escribió y por qué no la visitó a su regreso. Él explica que no podía ceder a sus sentimientos. Edna sostiene abiertamente que no es ni la posesión de Leonce ni la de Robert y no será considerada como tal. Ella lo besa por todas partes y le dice que ha sido un niño tonto, pues los dos se aman profundamente.

Celestina ingresa con una de las criadas de Madame Ratignolle. Ella está enferma y ha solicitado la presencia de Edna. Robert ofrece ir con ella, pero ella declina la invitación. Quiere ir sola, pero tiene la esperanza que él la espere. Ella le dice que lo ama y que nada más importa en el mundo. Él le pide que se quede, pero ella se va, diciéndole que regresará tan pronto como pueda, y que van a estar juntos pronto. "Su voz seductora, junto con su gran amor por ella, habían cautivado su sentido, privándolo de todo impulso, pero persistía en él el anhelo de tenerla". Capítulo 36, pág. 142.