El país de las mujeres

El país de las mujeres Resumen y Análisis La Presidenta - Leticia Montero

Resumen

La Presidenta

Una tarde fresca y de viento, la presidenta de Faguas, Viviana Sansón, se encuentra pronunciando un discurso público frente al Palacio Presidencial para celebrar por primera vez en el país el Día de la Igualdad en Todo Sentido. Es el segundo año de su mandato; su partido es muy nuevo y se llama Partido de la Izquierda Erótica (PIE). El acto está dispuesto en forma de ronda gracias a un escenario circular, para que las personas se sientan en contacto entre sí y con la dirigencia política. Toda la ciudadanía allí presente ovaciona las palabras de la presidenta, y ella se energiza con el entusiasmo popular. Su aspecto es sensual y rockero. Cuando termina de hablar, suben al escenario sus compañeras de gobierno, amigas y cofundadoras del partido: Eva Salvatierra, Martina Meléndez, Rebeca de los Ríos e Ifigenia Porta. Mientras todos los presentes disfrutan de un espectáculo de fuegos artificiales preparado para poner fin al acto, un hombre de gorra azul le dispara a la presidenta. Antes de perder el conocimiento, Viviana ve los rostros de sus compañeras y el de un hombre gentil que la asiste.

Transcripción íntegra del relato de José de la Aritmética

Eva Salvatierra, Ministra de Seguridad y Defensa, entrevista a José de la Artimética, el hombre que asiste a la presidenta inmediatamente después del disparo. La ministra busca información útil para investigar quién está detrás del atentado. José aporta datos de lo que ha visto en la plaza, y también da su opinión general sobre el gobierno del PIE. A él le interesa mucho la política y siempre está presente en las manifestaciones, puesto que trabaja como vendedor ambulante de raspados. El hombre explica que, al principio, le costó creer que el país tuviera un gobierno integrado únicamente por mujeres, pero que apoya la mayor parte de sus políticas y ve buenos resultados en la práctica. En diálogo con Eva, comentan que un tiempo atrás ha explotado un volcán, y que los hombres del país han sufrido una baja en los niveles de testosterona. Si bien no logra identificar al sujeto que le ha disparado a la presidenta, está seguro de que es un hombre con una gorra azul. Al terminar la entrevista, Eva le pide que hable con ella si se entera de cualquier dato relevante, y le comunica que la presidenta está internada en un hospital.

El galerón

Viviana Sansón recobra la conciencia y se toca el pecho, sobresaltada. No encuentra sangre y esto la sorprende. Está sola y, a su alrededor, cunde un silencio absoluto, lo cual también le parece raro. Entonces se da cuenta de que está en un galerón cuyas paredes tienen muchas repisas repletas de objetos. Es un espacio muy grande; ella no percibe si tiene una salida. Decide ponerse de pie y no siente dolor, sino una gran levedad. Todas las cosas que hay en las repisas le resultan familiares: son objetos que le han pertenecido, y que ella ha perdido a lo largo de su vida.

Sumando y restando especulaciones

José de la Aritmética regresa a su barrio, reflexionando sobre la tendencia de los hombres a ejercer la violencia. Está triste, preocupado por la vida de la presidenta y muy cansado. Ya cerca de su casa, vislumbra en la puerta a Mercedes, su esposa, y a cuatro de sus cinco hijas. Los vecinos del barrio están en las calles comentando el atentado a la presidenta y lo llenan de preguntas al verlo pasar. Él solo responde que todavía no hay noticias. Todos conversan sobre sus preocupaciones y aportan opiniones a favor y en contra del gobierno del PIE. Tienen miedo de que crezca la violencia política. Luego, José y su familia entran en la casa. Junto a Mercedes, se adormece frente al televisor esperando novedades.

La lava

Viviana recorre el espacio del galerón preguntándose qué es ese lugar, qué hace ella allí, y si está viva o muerta. También se preocupa por Celeste, su hija, y piensa quién la estará cuidando. En un estante encuentra una roca, que en realidad es un trozo de lava volcánica solidificada. Recuerda la historia del objeto: Martina creó una suerte de trofeo para las integrantes del PIE con lava del volcán que erupcionó y afectó la testosterona de los hombres. Para ellas, la roca es un símbolo del triunfo. Viviana agarra la roca y, apenas la toca, se transporta a una escena de su pasado; el contacto con este objeto la hacer revivir uno de sus recuerdos.

Se encontraba en una casa alquilada para trabajar con sus compañeras del PIE durante la campaña presidencial. Ella, Martina, Eva, Ifigenia, Rebeca y Juana de Arco debatían sobre una gira por el país. De pronto, escucharon un sonido como de terremoto y sintieron un temblor: el volcán Mitre había entrado en erupción. Un humo espeso cubrió el cielo por tres días, durante los cuales los habitantes de Faguas se encerraron en sus casas. Las consecuencias del desastre natural fueron trágicas para la población: no funcionaba la electricidad, escaseaba el agua potable, muchas personas habían perdido sus hogares y se extendían las enfermedades por falta de higiene, pero el gobierno hacía poco y nada por los ciudadanos. Entonces, indignada, Viviana, que trabajaba en la televisión, realizó un pograma especial para recaudar fondos destinados a asistir a los más afectados. Unas semanas más tarde, se confirmó científicamente que el estallido del volcán había bajado los niveles de testosterona de los hombres de Faguas. Esto hacía que los varones se mostraran menos violentos, más dóciles, lo cual contribuyó con la victoria electoral del PIE. Es por ello que Martina tomó pedazos de lava solidificada y se los regaló a sus compañeras como recuerdo de la erupción. De todas formas, Viviana se rehúsa a pensar que el estallido por sí solo explica su llegada a la presidencia; está convencida de que las eróticas ganaron las elecciones porque sus propuestas políticas eran originales y potentes.

Martina

Con ayuda de Juana de Arco, Martina se encierra en un baño del hospital, donde está internada Viviana. Allí, en soledad y en silencio, logra tranquilizarse un poco. Ha tenido que lidiar con una larga serie de personas que quieren conocer el estado de salud de la presidenta. Sentada en el inodoro, recuerda con melancolía sus tiempos en Nueva Zelandia, donde pudo vivir abiertamente, sin ocultar su orientación sexual. Martina es lesbiana, y en Faguas muchas personas mantienen una visión conservadora y heteronormativa. Por ese motivo, Viviana la ha nombrado Ministra de las Libertades Irrestrictas, para garantizar la libertad de todos los ciudadanos y todas las ciudadanas. Algunas de sus políticas fueron la creación de un sistema de votantes calificados, el uso del lenguaje inclusivo y la penalización de los discursos de odio. Por iniciativa de Martina, inspirada en feministas españolas, el gobierno comienza a usar los términos "cuidadano" y "cuidadana" (en lugar de "ciudadano" y "ciudadana") para enfatizar la importancia de las tareas de cuidado. Para el PIE, es importante cuidar del país como se cuida de la casa y de la familia. Antes de salir del baño, Martina recuerda la bandera del partido: "la huella de un pie femenino delineado en negro con las uñas pintadas de rojo" (38).

Reformas democráticas

Esta página de la novela reproduce, como si fuera un documento histórico, el registro de algunos cambios políticos introducidos por el PIE con la idea de mejorar la dinámica democrática. El punto (a) explica el sistema de voto calificado: al azar, se seleccionan trescientos mil ciudadanos (una mitad, hombres, y la otra, mujeres) que serán capacitados e informados sobre todo asunto cívico y político. El voto de estas personas en las elecciones contará doble. El punto (b) explica que los votantes calificados también pueden ser convocados para representar la voluntad popular ante la Asamblea legislativa de Faguas. Los puntos (c) y (d) explican que los ciudadanos deben estar libres de deudas impositivas y deben ser mayores de dieciocho años para poder votar.

El complot

Emiliano Montero, el presidente del principal partido opositor al PIE, pasa meses sin dormir tras la victoria de Viviana en las elecciones presidenciales. Su esposa le había asegurado que él sería el próximo presidente. Ella detesta a las eróticas y está dispuesta a encontrar sus debilidades para destruirl su gobierno. Los amigos y colegas de Emiliano también rechazan el nuevo gobierno. Una tarde, paseando en auto por la ciudad, Emiliano conversa con Marvin, su chofer. Este se distrae y choca con una moto. El accidentado, llamado Dionisio, se cae y se lastima. Emiliano y Marvin se disponen a asistirlo y lo llevan al hospital. Meses más tarde, Emiliano le dice a su esposa que Dios puso a Dionisio en su camino.

Leticia Montero

Leticia, la esposa de Emiliano, está nerviosa porque no se confirma la muerte de Viviana Sansón. Su marido le asegura que él no tiene nada que ver con el atentado, pero ella desconfía. Cuando él sale a pasear por la ciudad, nota que todo el mundo está triste, apesadumbrado y preocupado. Leticia piensa en algunas políticas impulsadas por el PIE y se indigna; considera que todo el gobierno de las eróticas es una locura. Sabe que su marido no es un gran político, pero sí un excelente conspirador.

Análisis

Como otras novelas de Gioconda Belli, El país de las mujeres tiene lugar en Faguas, país imaginario que funciona como alegoría de Nicaragua en particular y de los países de América Latina en general. En esta novela, es el escenario de una utopía, puesto que se narra la constitución de un Estado liderado exclusivamente por mujeres que buscan transformar la naturaleza del poder para enfatizar los valores típicamente asociados con lo femenino, como el cuidado, la empatía, la sensualidad y la emotividad. A partir de ese cambio, las militantes del Partido de la Izquierda Erótica pretenden dar respuesta a profundas problemáticas históricas de las naciones latinoamericanas: la desigualdad de género, la violencia de género, las falencias de la democracia, la delincuencia, la corrupción y la violencia política naturalizada.

Es fundamental observar la dimensión simbólica de los nombres de la protagonista y sus amigas. Por ejemplo, Eva -nombre que también aparece en otras obras de Belli- remite a la primera mujer creada por Dios según las religiones abrahámicas; Martina, en la tradición latina, remite a las mujeres devotas del dios de la guerra; Rebeca significa 'mujer cautivante, atractiva'; Ifigenia, desde la tradición griega, remite a la fuerza femenina y el sacrificio. En su conjunto, todos estos antropónimos condensan nociones en torno al poder femenino. El nombre de la protagonista es, en ese sentido, especialmente significativo. Viviana, de origen latino, significa 'aquella que vive con intensidad', lo cual indica, desde el comienzo, que su pasado ha sido vigoroso, y sugiere que, a pesar de estar en coma tras haber sido víctima de un atentado, está llena de vitalidad y logrará recuperarse. A su vez, el apellido de Viviana retoma la figura de Sansón, juez hebreo destinado a ser líder de su pueblo y dotado de una fuerza física y espiritual extraordinaria.

Desde el inicio, la novela intercala capítulos narrativos con segmentos que se postulan como materiales históricos. Los primeros están narrados por una voz omnisciente en tercera persona. Se trata de un narrador externo, extradiegético: no participa de los acontecimientos, sino que solamente los cuenta. El texto no expone en ningún momento marcas gramaticales que permitan identificar si esa voz es femenina o masculina. Los capítulos constituidos por materiales históricos, por su parte, se presentan bajo la forma de diferentes géneros discursivos, tales como la entrevista, el artículo periodístico, el e-mail, el manifiesto político, la campaña publicitaria y los documentos oficiales del gobierno. En ellos aparecen las voces de diversos personajes (por ejemplo, en las trascripciones de entrevistas leemos las palabras de Eva y José, y en el capítulo "Programa" se presenta un e-mail escrito por Viviana). Estos materiales son puramente ficcionales, es decir, no reproducen documentos de la realidad extraliteraria. Sin embargo, sirven para aportar verosimilitud al relato político.

El primero de estos materiales introduce a un personaje fundamental de la obra, José de la Aritmética, que representa la opinión popular y exhibe el modo de vida de los habitantes pobres de Faguas. Las entrevistas que José mantiene con Eva Salvatierra dan cuenta de que las eróticas buscan horizontalizar las relaciones entre el gobierno y el pueblo: José tiene lugar para comentar sus ideas y opiniones; su visión es presentada como una crítica inteligente, sensible y valiosa. Por ser vendedor ambulante, tiene un lugar privilegiado en la calle y en las expresiones políticas populares, y se convierte en aliado de las eróticas en el proceso de investigación para detectar quién está detrás del atentado contra Viviana.

Por otra parte, entre los capítulos que cuentan los acontecimientos del presente de la narración, encontramos capítulos que reflejan la conciencia de Viviana mientras ella está internada en un hospital en estado de coma. Estos segmentos tienen dos funciones fundamentales. Por un lado, destacan la importancia de las memorias como ingrediente fundamental de la identidad: al tocar los objetos que encuentra en el galerón, Viviana se reconecta con la vida que ha llevado hasta el momento, y así se construye la imagen de su persona: "Al apretar el objeto sintió una ligera cosquilla en los dedos. Súbitamente el recuerdo la envolvió como un holograma que se dejase observar desde dentro y desde fuera. La luz, los olores, el tiempo que evocaba se materializó a su alrededor. De golpe se sintió catapultada al país de su memoria" (27). Por el otro, en estos capítulos, la novela coquetea con lo fantástico y con el realismo mágico. El contacto con los objetos del galerón transporta a la protagonista de manera sobrenatural para que reviva escenas de su pasado y, dado que está en coma, todo ello se produce en un plano onírico donde se confunden la realidad y la ficción.

Tanto las memorias de Viviana en el plano onírico como el discurso de José reconstruyen el pasado de Faguas y de los personajes entretejiendo diferentes temporalidades. Así, la novela quiebra con el orden cronológico clásico y propone idas y vueltas en el tiempo de manera permanente. En otras palabras, se trata de una narración construida a partir de analepsis (saltos hacia el pasado) y prolepsis (saltos hacia el futuro). La información, además, va apareciendo de manera desorganizada; el texto nos da pequeñas pistas que más adelante se interconectan y conforman el tejido narrativo completo. Así, por ejemplo, en estos primeros capítulos ya se menciona la explosión del volcán Mitre, se presenta la figura de Juana de Arco y se hace referencia a varias políticas del PIE, cuestiones que luego serán explicadas con detenimiento. En este punto, se destaca la frase final del capítulo "El complot", ya que anticipa que Dionisio será un personaje relevante, con una participación en el atentado contra Viviana, aunque esto solo queda explicitado en los capítulos finales de la novela.