Cuentos de la Alhambra

Cuentos de la Alhambra Citas y Análisis

Habrá muchos que se imaginen España como una suave región del sur, adornada con las gracias exuberantes de la voluptuosa Italia. Por el contrario, aunque se dan excepciones en algunas de las provincias marítimas, sin embargo, en su mayor parte, es un país duro y melancólico, con escarpadas sierras y llanuras dilatadas y ondulantes, desprovistas de arbolado, silenciosas y desoladas más allá de cualquier descripción, y que comparten el carácter salvaje y solitario de África.

Narrador, "El viaje", p.134

A partir de esta cita sabemos cuál es el lector implícito para el que escribe Irving. El autor se pone en el lugar de guía turístico que presenta un lugar que para la mayoría es exótico, de ahí que asume cuál es el imaginario en torno a España y busca desterrar esas suposiciones. No obstante, lo hace con otros tantos prejuicios de la mirada de un extranjero.

Corresponde al romanticismo la identificación entre la geografía y el carácter. En esta breve descripción de España utiliza los adjetivos "duro" y "melancólico" que va a asociar al carácter español en más de una ocasión. De hecho, la idea de que el pueblo español es "duro" está implícito en todo este primer capítulo cuando habla sobre lo naturalizado que tienen los peligros del camino. La figura del bandolero, que Irving idealiza, aporta a la aspereza de la vida allí.

A lo largo de la colección veremos que en varias ocasiones Irving refuerza la idea de que España no es Europa, que debe ser considerado algo aparte. La asociación de España con África en este fragmento es un ejemplo de ese proceso de "exotización" que observamos en su obra. Precisamente tomando en cuenta el gusto de la época por lo ajeno y lo extravagante, a Irving le sirve remarcar la otredad de España.

Esta breve descripción es tan reveladora del paisaje como de la propia subjetividad del observador.

¡Allá los que se quejen por la falta de carreteras de peaje y hoteles suntuosos y todas las engorrosas comodidades que ofrece un país culto y civilizado hasta convertirlo en doméstico y monótono! ¡A mí que me den las subidas por las ásperas montañas, el azaroso errar a la aventura, las primitivas pero francas y hospitalarias costumbres que le dan a la vieja y romántica España el sabor excelente de lo auténtico!

Narrador, "El viaje", pp.140-141

Irving revela aspectos de su personalidad a través de sus comentarios sobre el tipo de viaje que prefiere. Al tiempo que construye su versión ficcional como un viajero intrépido, también revela su mirada de extranjero sobre un país que considera menos culto y civilizado, pero precisamente más atractivo para su espíritu romántico.

Su fascinación con Europa y España en particular tiene como trasfondo las preocupaciones de Irving sobre su propio país naciente: los Estados Unidos. El autor ve en su país una mirada a futuro y un empuje único, pero también considera que se trata de un país sin su propia historia y tradiciones. En un momento donde los románticos europeos miran al pueblo, a las tradiciones, al folclore de larga tradición, Estados Unidos tiene que mirar hacia el futuro. España le ofrece a Irving una oportunidad única de explorar la identidad de un país en los vestigios que han quedado de su historia y experimentar algo que anhela: la autenticidad.

Esto es la Alhambra. Un conjunto monumental musulmán en medio de una tierra cristiana; un palacio oriental en medio de góticos edificios occidentales; un elegante recuerdo de un pueblo valiente, inteligente y virtuoso que conquistó, gobernó, floreció y desapareció.

Narrador, "El salón de embajadores" p.202

Irving destaca en esta cita las oposiciones que observa y que le van a servir como inspiración. Para el autor, las dos culturas que confluyen allí son irreconciliables (va a utilizar esa palabra precisamente más adelante). Sin embargo, Irving encuentra encanto en ese contraste. Los pares de opuestos como una forma de resaltar la belleza de esos extremos coincide con una mirada romántica. La arquitectura de los godos hace brillar aún más la arquitectura "oriental".

En este fragmento también es posible apreciar la admiración que expresa Irving por esta cultura, aunque también romantiza o imprime su propia valoración en el comentario de que esa cultura desapareció. Varias veces menciona a los moros como un pueblo que no tiene nombre o que fue una ola de una inundación, negándose a darle verdadera entidad. Quizá ese procedimiento hace más atractivo para su sensibilidad el escarbar en la historia y en los monumentos para traer a la vida algo que "desapareció".

Confieso que me parece ver algo casi criminal en la vil perversión de esta obra: a la ficción romántica se le debe consentir un amplio margen, pero hay límites que no debe traspasar; y los nombres de los famosos, que pertenecen a la historia, deben estar tan a salvo de calumnia como los de las personas ilustres aún vivas.

Narrador, "El Patio de los Leones", p.255

Acá Irving expresa su visión sobre la historia. Admite que a la ficción histórica se le pueden conceder algunas licencias, pero considera que no debe difundir mentiras perjudiciales. Esta reflexión se da a partir de una conversación entre Irving y un comerciante bereber que expresa su odio hacia Boabdil, el último rey de Granada. En este punto es dónde Irving no admite la validez de una leyenda negra por encima de la verdad histórica y los dos textos que siguen a este capítulo intentan reivindicar la imagen del último rey de Granada.

Con la Alhambra parecía estar entregando todo el honor de su linaje y toda la gloria y la dicha de la vida.

Narrador, "Tras los pasos de Boabdil", p.271

El narrador es parcial a Boabdil. Gran parte de lo que narra en "Abencerrages" y en "Tras los pasos de Boabdil" tiene como propósito reivindicar su figura, maltratada por la historia, dado que se trata del último rey de Granada y se le hace responsable de la derrota definitiva de los moros en España. En varias ocasiones el narrador se compadece de su suerte y lo llama "el pobre Boabdil". Esta cita condensa los motivos por los que lo compadece: sobre él pesa algo tan grave como la humillación de su linaje y la pérdida de lo más valioso para su pueblo y para él mismo.

El pueblo llano tiene en España una pasión oriental por contar historias, y les encanta lo portentoso. Se reúnen en torno a las puertas de sus casas en las tardes de verano, o en las grandes esquinas cavernosas de las chimeneas de las ventas en invierno, y escuchan con insaciable deleite las milagrosas leyendas de santos, peligrosas aventuras de viajeros y hazañas intrépidas de ladrones y contrabandistas. El carácter indómito y solitario del país, la precaria difusión del saber, la escasez de temas generales de conversación y la vida romántica y aventurera que cada uno lleva en un país donde los viajes se hacen todavía de forma primitiva, todo ello contribuye a alimentar ese amor por la tradición oral, y a que se produzca una amplia aceptación de lo extraordinario e increíble.

Narrador, "Tradiciones locales", p.282

Irving caracteriza al pueblo español por su gusto por contar historias. No es la primera vez que menciona este rasgo en el carácter de la población local, pero acá desarrolla en más detalle este punto. Uno de los elementos que permite al resto de Europa definir a España como un 'otro' es su fanatismo religioso, que aparece acá en la mención de uno de los temas recurrentes de las historias de las que disfrutan: "milagrosas leyendas de santos". También es ampliamente popular la idea de que, por su religiosidad, el pensamiento más científico y racional del Iluminismo fue esquivo en España: "la precaria difusión del saber, la escasez de temas generales de conversación". Asimismo, España se diferencia del resto de Europa en el momento en que escribe Irving porque no ha transitado la revolución industrial que otros países de la región sí, por eso Irving menciona que "los viajes se hacen todavía de forma primitiva".

No obstante todas estas críticas veladas, Irving y los románticos en general encuentran una fascinación con España, precisamente porque constituye un lugar propicio para las ideas más destacadas del movimiento: por ejemplo, el nacionalismo romántico, cuyo mejor vehículo de expresión es el folclore. También la noción de que la geografía y la esencia de un pueblo son uno y lo mismo: "El carácter indómito y solitario del país", según Irving, también contribuye al gusto por las historias de aventura.

Cuando haya en España carencia de barberos chismosos, alguaziles bellacos y alcaldes corruptos, pueden ir a buscarlos, pero si su salvación debe esperar a ese momento existe el peligro de que su encierro dure hasta el día del Juicio Final.

Narrador, "La leyenda del legado del moro", p.383

En esta cita, Irving utiliza el humor para establecer un vínculo entre la leyenda y cierto comentario sobre la sociedad española del momento en que escribe. Con estas palabras cierra "La leyenda del legado del moro", aludiendo a que en España abundan estos personajes cuestionables que están movidos por los chismes, la ambición y la falta de moral. Asimismo, observamos un recurso que viene empleando el autor desde el inicio de su relato: apela a sus lectores directamente cuando dice "pueden ir a buscarlos". Tanto la apelación al lector como la conexión entre la leyenda y el comentario social acercan al lector a estas leyendas pertenecientes a otra época y a lugares que serían lejanos y exóticos para la mayoría.

... toda España es un país bajo el poder del hechizo. No hay cueva en las montañas ni atalaya en las llanuras ni ruinas de castillo en los picachos que no tenga algún guerrero encantado, durmiendo el sueño de los siglos bajo sus bóvedas, hasta que se hayan expiado las culpas por las que Alá permitió que el poder escapase temporalmente de las manos de los fieles.

El moro de "El gobernador y el soldado", pg. 444

Estas palabras las pronuncia en realidad el forastero que llega a la Alhambra y se entrevista con el gobernador. En su relato reproduce las palabras del supuesto moro que le mostró la cueva con el ejército de Boabdil. Las palabras del moro reflejan lo que Irving dice de España: "es un país bajo el poder del hechizo". Esta visión del país que revela Irving a lo largo de la obra coincide con algo que era común entre los intelectuales de la época: el orientalismo, que implica cierta fascinación con las culturas consideradas distintas a la Occidental. El autor constantemente exotiza España y lo posiciona como 'otro' en relación con Europa.

Lo interesante en esta cita es que esas palabras son utilizadas por el forastero para intentar engañar al gobernador con ellas. Esto quiere decir que exotizar el país, hablar de que "No hay cueva en las montañas ni atalaya en las llanuras ni ruinas de castillo en los picachos que no tenga algún guerrero encantado" se vuelve funcional para debilitar al otro, en este caso al gobernador. Edward Said observa que el orientalismo coincide con un proyecto imperialista que busca abonar o acondicionar el terreno para la conquista. Al encarar su mirada de España como el espacio de un 'otro' asume un lugar de superioridad.

En definitiva, es interesante pensar que el discurso orientalista tiene la proyección de apropiarse o colonizar al otro y que con estas palabras que refleja el orientalismo de Irving, el personaje del cuento trate de vencer o utilizar esas palabras para su provecho.

"Aquí", le dijo, "se oculta un gran secreto que te revelaré en pago a tu fidelidad y valor. Estas discretas estatuas vigilan un tesoro escondido hace mucho tiempo por un rey moro. Dile a tu padre que busque justo en el sitio donde tienen sus miradas fijas y encontrará algo que le hará el hombre más rico de Granada. Sin embargo solo tus manos inocentes, agraciadas como están por la posesión del talismán, pueden retirar el tesoro".

La cristiana cautiva hechizada, "Leyenda de las dos estatuas", p. 467

Además del motivo del tesoro escondido, estas palabras pueden ser interpretadas como una metáfora sobre lo que implica entrar en contacto con una cultura ajena. Sanchica es una niña distinta, de hecho Irving dice que es "más discreta de lo que hacían esperar sus años o su sexo" (p.469). Lo más destacable de Sanchica es que tiene una mente abierta y el deseo de adentrarse en la cultura de otro. La fidelidad e inocencia que menciona la cautiva apuntan al modo en que Sanchica se aproxima al mundo musulmán, con curiosidad y fascinación. Asimismo, el premio a esa apertura es un tesoro: la riqueza de una cultura distinta que se hace disponible a ella.

En estos días en que la literatura popular está incidiendo en los aspectos más bajos de la vida y se recrea en los vicios y locuras de la humanidad, y cuando el universal deseo de enriquecimiento está pisoteando el tierno brote del sentimiento poético y agostando el frescor del espíritu, me pregunto si no sería útil para el lector volver de vez en cuando hacia estos testimonios de unas épocas de mayor altivez y pensamientos más altruistas y empaparse del viejo idealismo español.

Narrador, "Idealismo español", p.489

Los intelectuales románticos crearon una imagen de nación como proyección imaginada de una serie de características consideradas propias. Una de las maneras de afianzar esta imagen era mediante la recuperación de los héroes del pasado como modelos que encarnan la identidad nacional. Pensemos por ejemplo en lo que hace Walter Scott con la identidad inglesa y que influyó sin duda en Irving.

Acá Irving se refiere a una de las fuentes fundamentales del romanticismo para la búsqueda de una esencia nacional: el folclore y los relatos populares. Irving mismo pensaba en lo que sucedía con Estados Unidos, un país naciente que miraba mucho hacia el futuro, pero tenía poco para mirar hacia atrás que fuera considerado propio. España en ese sentido es la antítesis: es un país que no se parece a Europa y que Irving considera primitivo en varios aspectos, no obstante, es un país con una historia rica desde la que se pueden trazar los orígenes de algunas de las virtudes que el autor dice admirar más en el pueblo español. El deseo que expresa en esta cita Irving parece un deseo orientado a su propia nación y una reflexión indirecta sobre la formación de su naciente país.