Anna Karénina

Anna Karénina Resumen y Análisis de Primera Parte, Capítulos 7-15

El hermano de Levin ha estado muy enfermo de tuberculosis. Levin no pueden hacer frente a la idea de la muerte y se deprime cuando piensa en su hermano. Incluso antes de que comience a hacer frente a la muerte, siente que debe declararse a Kitty Shcherbatsky, que es la razón por la que ha llegado a Moscú.

Levin se dirige a la pista de patinaje para encontrarse con Kitty y su familia. Trata de exhibirse con sus habilidades en el patinaje, y Kitty por un minuto recupera su afición por Levin. Sin embargo, ella cree que está enamorada de Vronsky, un hombre de posición social. La propia madre de Kitty está a favor de Vronsky como un buen partido para su hija. Aunque la Princesa Shcherbatsky invita a Levin a su casa, ella lo hace con un aire de frialdad, y Levin se pone más inquieto, pensando que su amor por Kitty se quedará frustrado.


"El lugar donde se hallaba Kitty le parecía un santuario inaccesible, y tal era su zozobra que hubo un momento en que incluso decidió marcharse. Tuvo que hacer un esfuerzo sobre sí mismo para decirse que al lado de Kitty había otras muchas personas y que él podía muy bien haber ido allí para patinar. Entró en la pista, procurando no mirar a Kitty sino a largos intervalos, como hacen los que temen mirar al sol de frente. Pero como el sol, la presencia de la joven se sentía aún sin mirarla". Libro 1, Capítulo 9, pág. 32


Levin y Stiva cenan juntos en un lujoso restaurante francés, y una vez más son comparados. Stiva, por supuesto, se siente cómodo y como en casa en un elegante restaurante, mientras que Levin luce bastante fuera de lugar. Sin embargo, a Levin no le importa, ya que a él le disgustan los elementos superficiales de la vida. Stiva se niega a hablarle en francés al camarero, porque no quiere darle al camarero un estatus social de la clase alta. En el restaurante, Levin y Stiva discuten sobre mujeres, y Levin se lamenta de su amor por Kitty. Asimismo, busca su perdón, ya que "jugó con ella” en su juventud. Durante la conversación entre los dos hombres, Stiva revela una cierta simpatía por el conde (dado que el conde ha amasado tal estatus), pero sin embargo le dice a Levin que debería declararse a Kitty.


La llegada de Levin a la casa de los Shcherbatsky genera una discusión entre los padres de Kitty. Su padre, el príncipe, está a favor de Levin. Su madre, la princesa, toma partido por Vronsky. Ella encuentra a Levin demasiado torpe y deslucido por la vida en el campo. Vemos el comienzo de la desaparición paulatina de los matrimonios arreglados al estilo francés y la introducción de los matrimonios ingleses, en los que los jóvenes deciden por su propia cuenta con quien se casan:


"La costumbre francesa de que los padres de las muchachas decidieran su porvenir era rechazada y criticada. La costumbre inglesa de dejar en plena libertad a las chicas tampoco era aceptada ni se consideraba posible en la sociedad rusa. La costumbre rusa de organizar las bodas a través de casamenteras era considerada como grotesca y todos se reían de ella, incluso la propia Princesa. Pero cómo habían de casarse sus hijas, eso no lo sabía nadie". Libro 1, Capítulo 12, pág. 49


La princesa se siente incómoda con el cambio, pero reconoce que el matrimonio de Kitty tiene que tener una mezcla de orientación de los padres y la libre elección. El príncipe piensa que si Kitty se casa con Vronsky, puede tener las mismas dificultades que Dolly tuvo con Stiva, ya que ambos hombres tienen la misma procedencia.


Al día siguiente, Levin se declara a Kitty pero ella lo rechaza. Dice que simplemente no sabe cuáles son sus sentimientos. Al escuchar su propuesta, ella se siente "llena de éxtasis", pero luego se acuerda de Vronsky. Levin trata de salir de su casa pero se lo impide la princesa, la madre de Kitty. La noche que sigue es una tortura para Levin, pues fue objeto de burlas por una de los amigas de Kitty, la Condesa Nordston. La Condesa Nordston se muestra como una persona superficial, sobre todo cuando criticaba la vida en el campo por ser aburrida. Asimismo, Levin se ve obligado a pasar la noche con Vronsky. Levin dice no es de extrañar porque Kitty preferiría a este funcionario tan guapo, elegante y agraciado. El padre de Kitty, sin embargo, pone un poco de luz sobre la situación:


"Yo veo quién lleva intenciones serias: Levin. Y veo a un pavo real, al igual que este cabeza de chorlito, que no se propone más que divertirse". Primera Parte, Capítulo 15, pág. 61


Seguimiento del Tema: La Ciudad vs. el Campo 2