Leyendas

Leyendas Resumen y Análisis "La arquitectura árabe en Toledo", “¡Es raro!”, "Las hojas secas", "La mujer de piedra"

Resumen

La arquitectura árabe en Toledo

Pese a estar incluido dentro de las Leyendas, este texto es un ensayo de Bécquer sobre la historia y la importancia de la arquitectura árabe en Toledo. Aquí, Bécquer explora el reinado árabe en la península ibérica desde una perspectiva artística. Además, presenta una reflexión sobre la transición del pueblo árabe del nomadismo a su establecimiento sedentario en España.

¡Es raro!

Andrés, un joven huérfano desde su nacimiento, anhela encontrar algo en lo que pueda volcar todo su amor. Con el paso de los años, a fuerza de trabajo, logra prosperar económicamente. Entonces un día, encuentra un cachorro al que acoge y cría como si fuera su propio hijo. Después se compra un caballo. El perro y el caballo se convierten en compañeros íntimos, lo que hace que Andrés se sienta el hombre más feliz del mundo, aunque todavía le falta el cariño de una mujer. Para entonces, ya es rico. Un día conoce a Plácida y al poco tiempo se casa con ella. Su felicidad plena no le dura mucho. Plácida se fuga de la casa con otro hombre robándole el perro y el caballo, y Andrés muere de tristeza.

Las hojas secas

En una tarde de otoño, el narrador escucha un diálogo entre dos hojas secas. Estas se encuentran reflexionando sobre su origen y los momentos más placenteros de su vida, cuando bailaban con el viento en las ramas. Luego recuerdan una conversación entre dos amantes, que se lamentaban por la finitud de su vida. Por último, llegan a la conclusión de que ellas también están llegando al final de sus días.

La mujer de piedra

El narrador, mientras pasea por las estrechas calles de un pueblo castellano, se topa con un antiguo templo que atrapa su atención. En la fachada del templo hay numerosos fragmentos de arcadas románticas. Después de contemplarla por un tiempo, el narrador descubre, en una repisa de la fachada, una escultura de una mujer esbelta y hermosa. A partir de entonces, se obsesiona con la mujer de piedra y cada paseo que da por la ciudad lo lleva inevitablemente hasta el templo, donde se queda observándola durante horas. Una tarde intenta dibujarla, pero no consigue captar la esencia de la escultura. Finalmente, trata de comprender a través de las escrituras quién fue esa mujer, pero no logra descifrarlas.

Análisis

Los cuatro textos que veremos en esta sección se diferencian radicalmente del resto de las Leyendas. De hecho, en algunas de las ediciones de la obra, como la que tomamos de base para la realización de este estudio, aparecen en un apartado denominado “Esbozos”. De estos cuatro textos, el más disonante de la obra es “La arquitectura árabe en Toledo”. De hecho, este texto es el único de la obra que ni siquiera es ficcional. Se trata de un ensayo de Bécquer sobre la historia de los moros en la península ibérica desde una perspectiva artística, centrada en la arquitectura. Así, en este texto no hay narrador ni personajes ni trama, y la afinidad más importante que tiene “La arquitectura árabe en Toledo” con las Leyendas es topográfica. Como hemos visto a lo largo de la guía, la acción de varios de los relatos se desarrolla en Toledo y sus aledaños, en donde vivieron los árabes desde el siglo VIII hasta el XV.

Cabe destacar también que en este texto aparece esa fascinación romántica por el exotismo que hemos visto en varias de las Leyendas. He aquí un ejemplo:

La arquitectura árabe parece la hija del sueño de un creyente dormido después de una batalla a la sombra de una palmera. Sólo la religión que con tan brillantes colores pinta las huríes del paraíso y sus embriagadoras delicias pudo reunir las confusas ideas de mil diferentes estilos y entretejerlos en la forma de un encaje (p. 368).

La arquitectura también es fundamental en otro de los esbozos: “La mujer de piedra”. Este texto ha sido publicado a medias porque se perdieron varias páginas originales del manuscrito del autor. Si bien en “La mujer de piedra” no llega a suceder nada sobrenatural, sí hay un narrador y un conflicto que se asemeja a los de las Leyendas. El protagonista se enamora de una mujer imposible: una escultura que se encuentra en la fachada de un templo.

Como decimos, el estilo de la “Mujer de piedra” tiene similitudes con “La arquitectura árabe en Toledo”, ya que incluye largas y minuciosas descripciones arquitectónicas. La trama, por su parte, se asemeja a la de “El beso”, en la medida en que esta leyenda también presenta la historia de un hombre que se enamora de una estatua. Ahora, si bien “La mujer de piedra” llega hasta el punto en el que el narrador se obsesiona con la estatua de una mujer, este conflicto no tiene desenlace. El hecho de que este texto se encuentre inacabado no permite dilucidar cuál era la intención del autor, aunque es probable que la trama tuviera un desenlace sobrenatural, acorde al de las Leyendas.

Otro de los textos que integran esta sección es “¡Es raro!”. Ahora sí estamos ante un relato claramente ficcional, con narrador, trama y desenlace, pero tiene varias características discordantes con las Leyendas. En este caso, no hay ningún elemento sobrenatural en la historia. Por el contrario, “¡Es raro!” es un relato que se puede enmarcar dentro del Realismo. En la época en que Bécquer escribe sus Leyendas, el Realismo es la corriente literaria dominante en España. Se trata de un movimiento cuya característica principal es el hecho de que refleja las condiciones sociales de sus personajes. Es decir, la literatura realista no se deja llevar tanto por la imaginación, sino que intenta mostrar lo que sucede en la vida real: presenta tipos sociales claramente identificables en sujetos históricos de su contemporaneidad. Así, en “¡Es raro!”, Bécquer pone más el foco en retratar las malas condiciones de vida de un personaje humilde como Andrés, que en darle rienda suelta a sus fantasías sobrenaturales. Por ejemplo:

Como no tenía un cuarto, no le era posible tener nada, ningún objeto en que satisfacer su hambre de amor. Ésta se exasperó hasta el punto de que en sus crisis llegó a cobrarle cariño al cuchitril donde habitaba, a los mezquinos muebles que le servían hasta a la patrona, que era su genio del mal (p. 377).

A su vez, otra característica distintiva de “¡Es raro!” es que termina con una discusión entre diferentes personajes sobre lo que le sucedió a Andrés. En general, a los personajes les parece raro que Andrés haya muerto de tristeza tras la traición de su esposa. Esto es extraño en relación con el resto del conjunto: en las Leyendas nunca se discutiría tal punto. Morir por amor es, como hemos visto a lo largo de toda la guía, lo más lógico e, incluso, lo correcto.

El último texto que forma parte de los “Esbozos” es “Las hojas secas”. Aquí, sí aparece un elemento sobrenatural: dos hojas secas mantienen una conversación entre sí. Ahora bien, este texto no encaja dentro de las Leyendas porque no tiene una trama, ni tampoco presenta un elemento sobrenatural que irrumpa en un mundo ordinario, fácilmente identificable con el del lector. Por el contrario, lo sobrenatural es el espacio dado: un mundo en el que las hojas conversan entre sí, sin que ello sorprenda a nadie. En cuanto a la trama, cabe señalar que “Las hojas secas” carece de conflicto y, por lo tanto, de desenlace. Todo el texto consiste en una reflexión existencial sobre la finitud de la vida. Esta reflexión tampoco se condice con la temática de las Leyendas. En la obra, la muerte no aparece como una preocupación existencial. Los personajes nunca reflexionan sobre la muerte, y mucho menos se lamentan por ser mortales. De hecho, morir suele ser una liberación, una tragedia noble.

En resumen, a través de los veintiuno relatos que conforman las Leyendas, Bécquer construye un universo plenamente romántico, lleno de personajes heroicos, capaces de dar su vida por mantener su honor o por estar junto a la persona amada; y de personajes viles, codiciosos y diabólicos. Además, la construcción de atmósferas misteriosas y evocadoras, las referencias exóticas y la aparición constante de elementos sobrenaturales le brindan a las Leyendas su estilo único e icónico dentro de la literatura española y mundial.