Biografía de Robert Louis Stevenson

Robert Louis Stevenson nació el 13 de noviembre de 1850 en Edimburgo, Escocia. Era el único hijo de una respetable pareja de clase media. A lo largo de su infancia, sufrió problemas crónicos de salud que lo confinaron a la cama. Durante su juventud, su influencia más fuerte fue la de su enfermera, Allison Cunningham, quien a menudo le leía El progreso del peregrino y el Antiguo Testamento. En 1867, Stevenson ingresó como estudiante de Ciencias a la Universidad de Edimburgo, donde se suponía tácitamente que seguiría los pasos de su padre y se convertiría en ingeniero civil. Sin embargo, Robert era en el fondo un romántico, y mientras aparentaba estar trabajando para obtener su título en ciencias, pasaba gran parte de su tiempo estudiando literatura francesa, historia escocesa y las obras de Darwin y Spencer. Cuando le confió a su padre que no quería ser ingeniero y, en cambio, deseaba seguir escribiendo, su padre se mostró bastante molesto. Llegaron a un acuerdo: Robert estudiaría para el examen del Colegio de Abogados y así, si sus ambiciones literarias fallaban, tendría una profesión respetable en la cual apoyarse.

Para comprender completamente el mundo en el que se crio Stevenson, es necesario entender que había dos Edimburgos, que juntos ayudaron a moldear su personalidad y su perspectiva de la vida. Por un lado, estaba la respetable, convencional, profundamente religiosa y educada Ciudad Nueva. Por el otro, había una Edimburgo mucho más bohemia, con burdeles, personajes sombríos y tratos deshonestos. La yuxtaposición de estas partes tan diferentes de la ciudad causó una profunda impresión en Stevenson, fortaleció su fascinación por la dualidad de la naturaleza humana, y más tarde proporcionó el tema de El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde.

En el otoño de 1873, Stevenson cayó enfermo, sufriendo un agotamiento nervioso y con una condición severa en el pecho. Su médico le ordenó tomarse un largo período de descanso en el extranjero. Durante los siguientes seis meses, se recuperó en el sur de Francia y trabajó en ensayos. A su regreso a Edimburgo, pasó gran parte de su tiempo escribiendo reseñas y artículos sobre libros, y experimentando con cuentos. Lento pero seguro, se ganó un renombre en el periodismo, y sus piezas comenzaron a aparecer en revistas distinguidas, como The Fortnightly Review. Mientras se volvía escritor de renombre, Stevenson conoció a una mujer estadounidense, Fanny Vandergrift Osbourne, que estaba casada y era diez años su mayor. Osbourne había viajado a Europa en un intento de escapar de la influencia de su marido, de quien estaba separada. Durante tres años Stevenson, todavía con una salud delicada, mantuvo una relación con ella, y finalmente la siguió a San Francisco, donde ella se divorció de su esposo y se casó con Stevenson en mayo de 1880.

En 1878, Stevenson publicó Un viaje al continente, que relata unas vacaciones en canoa en Bélgica. En agosto de 1880, los Stevenson volvieron a Inglaterra. Él y su esposa pasaron el invierno en el sur de Francia y vivieron en Inglaterra entre 1880 y 1887, un período marcado por grandes logros literarios. La Biografía de Robert Louis Stevenson (1850–1894) primera novela de Stevenson, La isla del tesoro, se publicó en 1883, seguida de El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde (1886) y Secuestrado (1886). El trabajo de Stevenson fue muy popular y recibió un gran reconocimiento de la crítica.

Tras la muerte de su padre en 1887, Stevenson decidió abandonar Inglaterra y navegar hacia América, donde se quedó un año. En mayo de 1888, acompañado por su esposa, su hijastro y su madre, zarpó hacia los mares del sur. Stevenson quedó tan encantado con la vida en los mares del sur que en diciembre de 1889 compró una propiedad en Apia, Samoa, convencido de que nunca más podría soportar los duros inviernos de su Escocia natal o de Inglaterra. Apia era una
ubicación perfecta porque el clima era tropical pero no salvaje, la gente era amigable y trabajadora, y había un buen servicio postal en el país.

Stevenson vivió en Vailima, su finca de 300 acres ubicada en las colinas de Apia, hasta su muerte, en 1894. Mientras vivía en Vailima, Stevenson escribió mucho, completando dos de sus mejores nouvelles, La playa de Falesá y La resaca (también traducida como La isla de la aventura y Bajamar: un trío y un cuarteto); dos novelas, Los traficantes de naufragios y Catriona; y los cuentos "El diablo de la botella", "La isla de las voces" y "La mujer solitaria" (también traducido como "La mujer errante"). También publicó obras cortas bajo el título Fábulas. Stevenson dejó una importante cantidad de obras inconclusas, como St. Ives, The young chevalier, Heathercat y Weir of Hermiston, en las que trabajó con entusiasmo hasta el día de su muerte. El 3 de diciembre de 1894, por la noche, había estado dictando una parte de una novela, parecía estar de excelente ánimo y estaba hablando con su esposa cuando sintió un dolor violento en la cabeza y perdió el conocimiento. Stevenson había sufrido una hemorragia cerebral y murió pocas horas después, a la edad de cuarenta y cuatro años.


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