Biografía de Henrik Ibsen

Henrik Johan Ibsen fue un dramaturgo y poeta noruego. Nació en Skien en 1828 y murió en Cristianía en 1906. Es uno de los dramaturgos más importantes de la modernidad. Se lo considera padre del drama realista moderno y predecesor del teatro simbólico.

Si bien Ibsen muere a los 76 años dentro de un buen pasar y siendo reconocido por sus pares, no gozó de esa comodidad toda su vida, sino más bien lo contrario. Cuando él tenía ocho años, su padre, que era un comerciante, entra en la ruina. Su familia se ve obligada a mudarse a una granja en las afueras de la ciudad. Durante años, el pequeño Henrik Ibsen debe caminar todos los días cinco kilómetros hasta la escuela. Se desarrolla como un niño solitario e introvertido.

Cuando Ibsen es un adolescente de 14 años, vuelve a mudarse a Skien junto a su familia, y allí ingresa en un colegio religioso. Sin embargo, años después se declara ateo. A los 16 años se ve obligado a trasladarse a Grimstad para trabajar como aprendiz de farmacia. Allí termina la secundaria y comienza a estudiar Medicina, carrera que no termina. En este período se interesa por la literatura y escribe sus primeras obras dramáticas (Catilina y La tumba del guerrero) y sus primeros poemas (Resignación, En otoño).

En 1850 se traslada a Cristianía. A pesar de su ya difícil situación económica, decide vivir de sus obras. Publica Catilina bajo un pseudónimo y la obra es mal recibida por la crítica. Tampoco consigue que la representen. Colabora en periódicos y revistas de literatura y política. En 1851 se presenta por primera vez una de sus obras, La tumba del guerrero. Al año siguiente consigue trabajo en el teatro Det norske de Bergen, donde estrena cuatro obras.

En Bergen conoce Susannah Thoresen, la hija de un clérigo protestante, con la que se casará en 1858. En 1857 viaja por estudios Dresde y Copenhague. Regresa a Cristianía y en 1958 estrena Los vikingos de Helgeland. El mismo año nace su hijo Sigurd y asume como director artístico del teatro Cristianía Norske, hasta que quiebra en 1862. A la quiebra del teatro le siguen meses de penuria económica; solicita a la Universidad una beca para viaje de estudios, le es concedida y viaja al oeste de Noruega recopilando datos sobre sus expresiones folclóricas. Escribe y publica el drama Los pretendientes de la corona (1863).

En 1864 abandona Noruega y se dirige a Roma donde un año después se reunirá con su familia. Ibsen considera no vivir en el ambiente conservador de Cristianía e inicia un exilio voluntario de 27 años. En Roma reside 4 años. En 1868 se traslada a Alemania. Ibsen es ya un dramaturgo con reconocimiento internacional y sus obras se representan en diversos países de Europa. En 1873 es elegido miembro del jurado de arte internacional en la Exposición Universal de Viena. En 1878 vuelve a Roma, esta vez para residir durante siete años. Es en todo este tiempo de exilio voluntario cuando escribe su principal obra dramática, sus dramas realistas y simbolistas.En 1891, a los 63 años de edad, regresa definitivamente a Noruega y en 1895 fija su residencia en Cristianía. En 1898 Cristianía, Copenhague y Estocolmo (las tres capitales escandinavas) celebran solemnemente el septuagésimo aniversario de Ibsen. Sigue escribiendo, de esta época es su drama Juan Gabriel Borkman (1896) entre otras. En 1900 sufre un primer ataque de apoplejía al que le sucederán otros y que irán minando su salud hasta dejarlo postrado en cama totalmente paralítico. Muere en 1906 a los 78 años de edad.

En sus primeras representaciones, sus obras tuvieron gran impacto en el público, ya que resultaban escandalosas para la sociedad de la época. En sus piezas dramáticas tiene lugar un cuestionamiento de las costumbres de su sociedad. En aquellas de temática más privada, el foco se pone sobre el modelo de la familia burguesa, basado en la hipocresía. En las obras de tenor más político, ilumina problemáticas como la corrupción. Sus obras no han perdido vigencia. Aún hoy, sigue siendo uno de los autores más representados en todo el mundo.


Guías de Estudio sobre Obras de Henrik Ibsen