Estudio en escarlata

Estudio en escarlata Resumen y Análisis Segunda parte, Capítulos 1 - 2

Capítulo 1: En la gran llanura alcalina

Resumen

La segunda parte de la novela comienza con una descripción de la vasta e inhabitable región de Estados Unidos que se extiende desde Sierra Nevada hasta Nebraska, y desde el río Yellowstone hasta el Colorado. Es un desierto enorme y deshabitado, y sólo una ruta lo atraviesa a largo de mil quinientas millas.

El 4 de mayo de 1847 John Ferrier, un viajero, agoniza de hambre y sed en ese desierto. Carga en su hombro a una niña envuelta en una manta. La madre de la niña ha muerto recientemente. El hombre es muy amable con la niña, y responde a todas sus preguntas. Luego le propone que rece sus oraciones y ella le dice que rece él también. Después de orar, los dos caen en un sueño profundo.

Cerca de ahí, una enorme caravana se dirige al Oeste. Al llegar a un risco se detiene y unos hombres hablan sobre el camino a recorrer. Antes de reemprender la marcha, uno de ellos señala un fragmento de tela rosa asomando desde atrás del risco. Algunos temen que se trate de una tribu indígena y un grupo de exploradores se acerca. Allí encuentran durmiendo a John Ferrier y a la niña, rodeados de unas aves llamadas busardos que se alborotan ante su llegada.

Cuando Ferrier se despierta cree que está alucinando, pero pronto se da cuenta de la situación. Los hombres lo acompañan a él y a la niña hasta el lugar en donde está la caravana. Mientras tanto Ferrier se presenta y dice que, aunque no es su hija, adoptará a la niña como tal, y le da su apellido. Los otros hombres se presentan como los hijos perseguidos de Dios y los elegidos del Ángel Moroni. Le dicen que son más de diez mil peregrinos que proceden de Nauvoo, Illions. Ferrier entonces los reconoce acertadamente como mormones.

Los hombres llevan al Ferrier y a la niña hasta donde está su líder, Brigham Young. Éste le explica a Ferrier que los dos se pueden unir a ellos a condición de que se conviertan a su credo. Ferrier, sin posibilidades de rehusar la oferta, accede. La caravana continúa su marcha. Allí les dan de comer y beber a los nuevos adeptos y les dicen que Brigham Young ha hablado en nombre de Joseph Smith, cuya voz es la de Dios.

Análisis

La segunda parte de la novela lleva por título “La tierra de los santos”. En el comienzo del primer capítulo se interrumpe abruptamente la historia de Holmes y Watson. El escenario se traslada a un desierto estadounidense, el tiempo retrocede al año 1847. Los personajes y el narrador también cambian, el narrador es omnisciente hasta el capítulo 5 de la segunda parte inclusive, y luego se retomará la narración de Watson hasta el final de la novela.

En este capítulo gana protagonismo el paisaje desolador e inhóspito del desierto estadounidense, hoy conocido como “de la Gran Cuenca” y antiguamente denominado “gran desierto norteamericano”. El nombre del capítulo “En la gran llanura alcalina” hace referencia a ese territorio, aunque esa denominación geográfica es inventada.

Este desierto se describe de manera muy peculiar: es "árido y tenebroso” (p. 103); “obró de obstáculo al avance de la civilización” (p. 103); “reinan la desolación y el silencio” (p. 103); hay “oscuros y tenebroso valles” (p. 103); y “llanuras interminables, sepultadas en invierno bajo la nieve” (p. 103); “Existen ríos veloces que penetran como cuchillos” (p. 103); “Todo ello, hasta lo más diverso, presidido por un mismo espíritu de esterilidad, tristeza y desabrimiento” (p. 103). Toda la descripción está plagada de palabras del campo semántico del terror ("tenebroso"), la angustia (“desolación”, “tristeza”), la violencia ("cuchillos"), y la "muerte (“sepultadas”). Esta dura descripción del desierto en toda su solemne brutalidad presagia los conflictos que los Ferrier tendrán con los mormones.

En este capítulo se narra también el éxodo de los mormones, guiados por su líder Brigham Young, desde Nauvoo, Illinois, Estados Unidos, en 1847. Este es un hecho histórico, aunque en la narración hay elementos ficticios, como la cantidad de personas que se integran la caravana. Joseph Smith (1805-1844), mencionado al final del capítulo, es el fundador del mormonismo. Brigham Young (1801-1077), era el miembro más antiguo del Consejo de los Doce Apóstoles y se convirtió en el presidente de esa iglesia tras la muerte de Smith en 1844. Entre 1846 y1847, lideró el viaje por 1800 kilómetros a través del desierto de Utah, hasta Great Salt Lake Valley. Allí, en 1847, los mormones fundaron Salt Lake City en un valle semiárido.

El título de la segunda parte de la novela “La tierra de los santos”, hace referencia al mormonismo, también conocido como Movimiento de los Santos de los Últimos Días. En esta parte hay una fuerte crítica a la religión organizada. En este capítulo inicial podemos ver perfilarse la severidad y la rigurosidad de la comunidad mormona. Acá su líder ofrece su auxilio en el desierto a John Ferrier pero solo a condición de que adopte su credo. Ferrier no tiene opciones, dada su situación, por lo que el ofrecimiento es en realidad una imposición. El los siguientes capítulos veremos cómo sigue desarrollándose el tema de la religión. A través de la descripción de la forma en que viven los miembros de esta comunidad se sugiere que las organizaciones religiosas restringen las libertades individuales. Pero además, esta comunidad crecerá y se transformará en una severa e implacable maquinaria de terror, capaz de eliminar a los disidentes.

Capítulo 2: La flor de Utah

Resumen

Durante travesía por el desierto, Lucy va en la carreta de Stangerson, junto a las tres esposas del mormón y su hijo, un obstinado e impetuoso muchacho de doce años. Los mormones finalmente llegan a su tierra prometida, Utah, después de muchas pruebas y tribulaciones en el desierto, como la sed, el hambre y la enfermedad. Young demuestra ser un administrador capaz, así como un líder religioso enérgico, y el asentamiento comienza a crecer de manera organizada.

John Ferrier también prospera. Durante el viaje había demostrado ser un cazador y un guía talentoso, y había ganado la estima de sus compañeros. A él le dan una porción de tierra tan grande y fecunda como la de casi todos los colonos, a excepción de las que recibieron Young y los cuatro ancianos principales: Stangerson, Kemball, Johnston y Drebber.

Con los años, aumenta la riqueza de Ferrier, casi al mismo nivel que las cinco o seis familias más ricas, gracias a su habilidad en los negocios y en el trabajo agrario. Sus vecinos lo admiran. Una sola cosa ofende a los miembros de la comunidad: Ferrier se niega a fundar un harén, como el resto de los mormones, y permanece célibe. Por otra parte, Lucy se convierte en una joven hermosa y encantadora, y comienza a atraer las miradas de los hombres.

Los miembros de la comunidad trabajan afanosamente. Es la época de la fiebre de oro en California y atraviesan la ciudad filas de mulas cargadas en dirección al Oeste. Lucy se dirige en su caballo a la ciudad por un encargo de su padre. En los arrabales, se encuentra con una enorme manada de ganado que le bloqueaba el camino. Decide pasar a través de una pequeña abertura en la manada, pero una vez que ingresa, los animales se cierran en torno suyo y queda atrapada. Su caballo se enfurece por el roce de los cuernos de una res, y comienza a saltar y a hacer corvetas, poniendo a Lucy en peligro de caer y morir pisoteada.

Entonces Jefferson Hope aparece en su auxilio y guía al caballo asustado fuera del tropel, poniendo a Lucy a salvo. El joven viste el atuendo de un cazador. Le dice que conoce a su padre y que éste era amigo del suyo. Lucy lo invita a ir a su casa y le dice que ella y su padre están en deuda con él.

Hope está en Salt Lake City con sus compañeros tras haber pasado un tiempo en las montañas de Nevada en busca de plata. Aunque había planeado seguir dedicándose a esto, el encuentro con Lucy despierta su amor y sus planes cambian. Desde entonces comienza a frecuentar la casa de John Ferrier y disfruta de la relación que cultiva tanto con él como con su hija.

Un día Hope le dice a Lucy que se marcha, pero que volverá dos meses más tarde. Le pregunta si entonces ella se iría con él. Le dice que ha pedido el consentimiento de su padre y él se lo ha dado a condición de que ponga en marcha un trabajo en las minas. Lucy acepta y se siente extremadamente feliz.

Análisis

Durante la travesía por el desierto, Lucy va en la carreta de Stangerson, junto a las tres esposas del mormón y su hijo, “un obstinado e impetuoso muchacho de doce años” (p. 119). Este acontecimiento puede parecer un dato menor, pero aquí aparece por primera vez, en la segunda parte de la novela, el personaje de Joseph Stangerson, con doce años, descrito como un niño obstinado e impetuoso. Estas cualidades, acentuadas con el tiempo, se ven en la entrevista que luego mantienen él y Debber con John Ferrier en el capítulo 4. Y además, como el lector puede imaginar, se trata del mismo hombre que Lestrade encuentra asesinado en la habitación del hotel, al final del capítulo 7 de la primera parte. El lector tendrá que hacer un trabajo de reconstrucción de los hechos, partir de los datos que se le ofrecen en el relato, para entender cómo se desencadenaron los hechos que condujeron a los asesinatos.

Sobre “la fiebre de oro en California” que se menciona en el capítulo, cabe aclarar que este es un hecho histórico que da una referencia temporal al relato. La misma estalló en 1848, tras el descubrimiento de oro en Coloma. Entre ese año y 1855 alrededor de trescientas mil personas emigraron a California desde el resto de los Estados Unidos y desde otros países en busca de ese metal.

Por otro lado, se describe a los mormones trabajando laboriosamente mediante la comparación con abejas: “se afanaban en su cotidiana tarea al igual que un enjambre de abejas, cuyo fanal habían escogido por emblema y símbolo de la comunidad” (p. 122). El símil ayuda a mostrar que la comunidad es organizada y estricta, como un enjambre. Pero además, Utah se llamó inicialmente “Deseret” que significa "abeja" según el Libro de Mormón.

Otro elemento notable de este capítulo es la descripción de Lucy. Se la representa como a una heroína típica de la literatura del siglo XIX. Ella es pura, bella y encantadora. Los rasgos de su personalidad se explican en parte por su crianza en un entorno natural: “El fino aire de las montañas y el aroma balsámico del pino cumplieron las veces de madre y niñera” (p. 121). En este caso, la imagen de la naturaleza es apacible y acogedora. La naturaleza salvaje e inhóspita del capítulo anterior adopta aquí un carácter materno. Pero además, la crianza por parte de la “madre naturaleza” imprime en el temperamento de Lucy un carácter más indómito. Por eso se la compara con una amazona y se dice que “vuela” sobre su caballo con temeridad (p. 122).

También se describe a Lucy con un símil relacionado a la naturaleza: “fresca y sana como las brisas de la sierra” (p. 125). El título de este capítulo, “La flor de Utah”, sin duda hace referencia metafóricamente a ella, quien llega a la madurez con una belleza que sobresale en el entorno en donde ha sido criada. Finalmente, cuando se narra el crecimiento de la joven, se usa la metáfora de la madurez como florecimiento: “De esta manera se hizo flor el capullo” (p. 121), donde se alude nuevamente a Lucy mediante la comparación con una flor.

En este capítulo también aparecen datos importantes sobre la personalidad de Jefferson Hope. Lo primero que se describe de él es su “voz amable” y su “poderosa mano curtida y tostada por el sol” (p. 123). Con estos datos podemos imaginar parte de su carácter y fisonomía. Otros datos aparecen más adelante: “un hombre de férrea voluntad e imperioso carácter” (p. 125). Aquí Hope es joven, fuerte, atractivo y amable. Los lectores han conocido a este personaje en el último capítulo de la primera parte, presentado por Holmes: “-Señores -exclamó, centelleantes los ojos-, permítanme presentarles al señor Hope, el asesino de Enoch Drebber y Joseph Stangerson” (p. 98). El capítulo que aquí analizamos deja al lector preguntándose cómo Hope llegó a convertirse en el asesino que conocimos en la primera parte de la novela.